Desde la experiencia de la Fundación RATT Dominicana, el autor expone la necesidad de fortalecer la coordinación entre autoridades, sociedad civil y cooperación internacional para enfrentar la trata de personas en el país.
La lucha contra la trata de personas no se gana solo con instituciones fuertes, sino con coordinación real entre todos los actores que trabajan en la protección de las víctimas.
Estimada Embajadora:
La llegada de su misión a la República Dominicana ha generado expectativas en distintos sectores que trabajamos en la lucha contra la trata y el tráfico de personas.
No es un tema nuevo, pero sí uno de los más urgentes y sensibles que enfrenta nuestro país.
Alguien muy cercano me preguntó por qué afirmo esto, si aquí las autoridades están trabajando bien. No lo contradije.
Solo respondí que es cierto que se trabaja, pero también es evidente que las autoridades dominicanas necesitan más apoyo y mayor articulación.
En muchos casos, los esfuerzos se realizan de forma aislada, sin la coordinación interinstitucional que establece la Ley 137-03 sobre tráfico ilícito de migrantes y trata de personas.
Dicha ley contempla la articulación entre el Estado y las organizaciones sociales, incluyendo ONGs, para la asistencia y protección de las víctimas.
Desde nuestra experiencia en la Fundación RATT Dominicana, hemos visto cómo en múltiples ocasiones hemos realizado denuncias, solicitado reuniones con autoridades y propuesto acuerdos interinstitucionales, e incluso realizado ruedas de prensa, sin obtener siempre una respuesta efectiva o sostenida.
Y en temas de trata, el tiempo no es un detalle menor.
La lucha contra este flagelo no se gana solo con buenas intenciones. Se gana con coordinación real, acción conjunta y voluntad sostenida entre todos los actores involucrados.
Por eso, su llegada abre una expectativa importante: que la cooperación internacional pueda ayudar a fortalecer los vínculos entre Estado, sociedad civil y organismos de apoyo
Cuando la coordinación funciona, las víctimas no esperan.
Y cuando hay apertura real al diálogo, también hay oportunidades de construir soluciones más efectivas y sostenibles.
Con respeto,
Eduardo Pérez Agüero,presidente
Fundación RATT Dominicana
849-523-5274