Una propuesta impulsada desde Misiones busca fortalecer la prevención de la explotación sexual infantil en el turismo mediante capacitación, compromiso institucional y políticas públicas con enfoque de derechos humanos.
Detrás de cada destino turístico hay historias que merecen ser protegidas. Cuando un país fortalece la prevención frente a la explotación sexual infantil, no solo defiende a sus niñas, niños y adolescentes; también protege la confianza, la dignidad y el futuro de toda una sociedad.
Desde el Observatorio Fundación RATT Dominicana compartimos este análisis de la Lic. Ana María Bogado, por su valor preventivo y porque plantea acciones que pueden servir de referencia para otros países de América Latina y el Caribe.
Alerta en Misiones: La urgencia de blindar nuestro turismo contra la explotación sexual infantil
Por Lic. Ana María Bogado
Psicóloga, Magíster en Abordaje Familiar Integral y especialista en entornos digitales.
POSADAS (Misiones). Detrás de la majestuosidad de las Cataratas del Iguazú, la serenidad de los Saltos del Moconá o la mística de las Ruinas de San Ignacio, late una realidad compleja que nos exige, como sociedad y como profesionales de la salud mental, una mirada atenta y profundamente humana.
El turismo mueve nuestra economía, pero también puede ser utilizado como una vía para la vulneración de los derechos más sagrados: los de nuestras niñas, niños y adolescentes.
Hablar de Turismo Sexual Infantil (TSI) y de Trata de Personas no es grato, pero es vital.
Desde la psicología y el abordaje familiar, entendemos que la explotación no solo destruye la integridad física de una víctima; fragmenta su psiquismo, anula su subjetividad y rompe el tejido social y afectivo que la sostiene.
Por ello, la prevención no es una opción, sino una obligación urgente.
Las dos caras de una problemática silenciosa
Según datos de la ONG internacional ECPAT, el fenómeno del turismo sexual relacionado con menores de 18 años se manifiesta principalmente en dos perfiles:
Un sector minoritario: Vinculado directamente a la pedofilia, ejercido por personas con un interés específico en niños y niñas prepúberes.
La gran mayoría de los casos: Practicado por turistas «ocasionales» que simplemente se aprovechan de los contextos de vulnerabilidad para mantener relaciones sexuales con menores, afectando en su mayor parte a adolescentes.
A esto se le suma un catalizador silencioso pero omnipresente: Internet.
Tal como lo advirtió el Estudio de la ONU sobre la Violencia contra los Niños, la dinámica de esta industria delictiva mutó de forma drástica.
Las redes sociales y el entorno virtual han transformado y multiplicado los riesgos, facilitando la captación y los contactos de una manera que antes estaba limitada a las zonas rojas o prostíbulos tradicionales.
Hoy, el peligro puede estar en la pantalla de un teléfono dentro de cualquier hotel o espacio público.
Del diagnóstico a la acción: Capacitar para proteger
Frente a este escenario, no podemos ser meros espectadores.
Desde la provincia de Misiones surge una propuesta legislativa y de políticas públicas que busca generar un verdadero escudo preventivo.
El objetivo es claro: concientizar, sensibilizar y dotar de herramientas teóricas y prácticas a todos los actores del sector turístico.
«Es fundamental que quienes reciben a los viajeros —desde hoteles y agencias de viaje hasta el personal de transporte y locales de entretenimiento— dejen de ser testigos pasivos y se conviertan en agentes activos de prevención».
La iniciativa propone un esquema flexible de formación que abordará desde la diferenciación técnica de delitos —como distinguir la trata de personas de la migración ilegal— hasta las modalidades virtuales de captación, la detección de indicios de sospecha y los canales seguros de denuncia.
Un compromiso ético y legal
El proyecto no se queda en la teoría.
Busca una articulación directa entre el Estado provincial —a través del Ministerio de Turismo y la Subsecretaría de Trata de Personas de la Vicegobernación— y el sector privado.
La meta definitiva es la adhesión obligatoria al «Código de Conducta para la protección de la niñez contra la explotación sexual en la Industria de Turismo y los Viajes», impulsado por la OMT y ECPAT.
Para ello, se impulsa la modificación de la Ley Provincial de Alojamientos Turísticos (Ley XXIII N.° 1), estableciendo que el cumplimiento de este código y el registro estricto de la identidad de los huéspedes, con especial atención a los menores de edad, sean requisitos obligatorios para obtener o renovar las habilitaciones comerciales.
Abordar la trata y la explotación desde un enfoque de Derechos Humanos implica entender que la seguridad de las infancias es una responsabilidad colectiva.
Cuidar a nuestros niños y niñas es defender el futuro; blindar nuestro turismo es asegurar que la belleza de nuestra provincia siga siendo un motivo de orgullo y nunca un escenario de impunidad.
Análisis | Observatorio Fundación RATT Dominicana
La experiencia presentada desde Misiones demuestra que la prevención comienza antes de que ocurra el delito. Capacitar al sector turístico, fortalecer los mecanismos de denuncia y comprometer al Estado y a las empresas constituye una estrategia que puede replicarse en otros destinos turísticos de la región.
La lucha contra la trata de personas y la explotación sexual infantil requiere coordinación institucional, educación permanente y una ciudadanía consciente de que proteger a la niñez es una responsabilidad compartida.
Señales de alerta
- Falta de control sobre menores que viajan con adultos.
- Captación mediante redes sociales y plataformas digitales.
- Ausencia de protocolos de denuncia en establecimientos turísticos.
- Escasa capacitación del personal para detectar situaciones de riesgo.
Cierre
La protección de la niñez no debe depender del azar ni de la buena voluntad. Debe convertirse en una política permanente donde cada institución, empresa y ciudadano asuma su responsabilidad. Un turismo seguro también es un turismo comprometido con los derechos humanos.