Yesenia Then llenó Boston pese a la polémica | Observatorio Fundación RATT Dominicana

Mientras las críticas y los debates dominaban las redes sociales, el evento «Levántate» agotó sus entradas y volvió a poner sobre la mesa una pregunta: ¿es correcto juzgar a una persona únicamente por la controversia que la rodea?

Muchos aseguraban que el Roadrunner de Boston no se llenaría. Sin embargo, cuando llegó el día del evento, la realidad fue otra: las entradas estaban agotadas y miles de personas acudieron para escuchar a Yesenia Then.


Durante las últimas semanas, el nombre de la pastora y conferencista dominicana Yesenia Then ocupó titulares, programas de opinión y redes sociales. Publicaciones periodísticas, comentarios de figuras del ámbito secular y opiniones divididas dentro del propio mundo cristiano alimentaron un intenso debate sobre su ministerio y su convocatoria.

A pesar de todo ese escenario, el evento «Levántate», celebrado en el Roadrunner de Boston, Massachusetts, logró vender la totalidad de sus boletos, confirmando el poder de convocatoria que mantiene la conferencista entre el público cristiano hispano.

Más allá de las cifras o del éxito de la actividad, este hecho deja una reflexión que merece ser analizada.

Tanto se habló de si se iba a llenar o no. A pesar de las publicaciones hechas por la periodista Nuria Piera y las redes sociales, tanto de personas del ámbito secular como de algunos pastores que juzgaron a Yesenia Then y otros que la defendieron.

Por eso yo le decía a una amiga pastora y a otra hermana en Cristo. Incluso les conté una historia que creo fue del gran evangelista Billy Graham. Cuando fueron a contarle sobre la caída del famoso evangelista Jimmy Swaggart, él respondió que miráramos cuántas personas llevó el hermano Jimmy a Cristo, y no su caída.

Más allá de la forma en que esa anécdota ha sido transmitida con el paso del tiempo, el mensaje sigue siendo profundo.

Vivimos en una época donde las redes sociales suelen emitir primero un veredicto y después aparecen los hechos. Se condena, se defiende o se desacredita con rapidez, muchas veces sin esperar que las investigaciones concluyan o que existan decisiones de las autoridades competentes.

Eso hay que aplicarlo también en este caso.

Si existen responsabilidades de cualquier persona, corresponde a las autoridades investigarlas y establecerlas conforme al debido proceso. Pero mientras eso ocurre, quienes profesamos la fe cristiana estamos llamados a actuar con prudencia, evitando convertirnos en jueces de los demás.

El resultado del evento en Boston demuestra una realidad objetiva: miles de personas decidieron asistir para escuchar un mensaje de fe. Ese hecho no elimina las preguntas que algunos puedan formular ni responde por sí solo a las críticas existentes, pero sí evidencia que el ministerio de Yesenia Then continúa teniendo un importante alcance internacional.

Al final, cada persona responderá por sus actos delante de Dios y, cuando corresponda, también ante la justicia de los hombres.

A nosotros nos corresponde hacer lo que muchas veces resulta más difícil: orar por ellos.