¿Por qué tanta gente habla de Alofoke para presidente?

Las aspiraciones de Santiago Matías han provocado debates en las calles, en el Metro y en las redes sociales. Más allá de su figura, el fenómeno parece reflejar algo más profundo: el desgaste de la confianza en la clase política tradicional.

Hace unos días viajaba en el Metro de Santo Domingo cuando escuché una conversación que se repetía en distintos vagones.

No era una conversación entre dirigentes políticos. Tampoco entre analistas. Eran pasajeros comunes, trabajadores, estudiantes y ciudadanos que discutían algo que hace unos años habría parecido imposible: la posibilidad de ver a Santiago Matías aspirando a la Presidencia.»

Mientras algunos dirigentes deben invertir millones para llamar la atención, Alofoke ya cuenta con una audiencia que lo escucha todos los días.

La pregunta pendiente es si esa audiencia digital puede convertirse en apoyo político real cuando llegue el momento de votar.

Porque dar «me gusta» en una publicación y acudir a las urnas son dos cosas distintas.

Lo que revela este fenómeno

Más allá de que Santiago Matías termine o no siendo candidato, el fenómeno deja una señal clara.

Existe una parte de la sociedad dominicana que busca alternativas.

Una parte que parece cansada de escuchar los mismos nombres.

Una parte que ya no deposita la misma confianza en los partidos tradicionales.

Por eso la conversación en el Metro, en las cafeterías, en los colmados y en las redes sociales no gira únicamente alrededor de Alofoke.

En realidad gira alrededor de algo mucho más grande.

La búsqueda de una nueva forma de hacer política.

Y esa conversación apenas comienza.