Cuatro aspirantes al trono en medio del desorden, la corrupción y la lucha por el poder en un reino en crisis.
Ante el desorden generalizado en todas las instancias de la administración pública, el control de los precios de los productos de primera necesidad, la violencia social, la corrupción y la amenaza latente de perder la soberanía por la complicidad del rey actual con los vecinos más cercanos, el consejo de los ancianos ha decidido fijar la fecha para elegir un nuevo monarca.
Debido a esta triste realidad, el consejo de los ancianos para darle respuesta al pueblo ya escogió la fecha para elegir a un nuevo monarca. Por ahora, ya cuatro aspirantes han aparecido; vamos a conocer algo de cada uno de ellos.
De repente, un ex presidiario, conocido como el bufón del reino, se ha creído capaz de compartir el poder. Ha confundido las risas que provocan sus chistes y actuaciones llenas de palabras y gestos vulgares con popularidad. Sus acciones son aplaudidas solo por algunos jóvenes plebeyos de la corte, quienes no saben distinguir el bien y el mal debido a que sus intereses están puestos en las cosas banales de la vida.
El segundo competidor es un hombre uraño. Nadie conoce su familia (padre, madre, hermanos, esposa e hijos). Es un hombre sin historia. Se dice que fue adoptado por un noble poderoso que pretende llegar al poder político por medio de un tercero. Este es un aspirante en contra de su voluntad, pues nunca ha expresado su deseo de conquistar el reino; sin embargo, el rey, para complacer a los nobles que lo protegen, lo nombró como ministro con capacidad de viajar por todo el mundo conocido, como si fuera un embajador plenipotenciario en otros reinos, gastando fortunas para vender sueños y promoviendo las bondades de un reino carente de todo debido a la mala administración.
A este hombre lo podemos llamar EL VENDEDOR DE MENTIRAS.
El tercer posible candidato es un títere manipulado por un antiguo rey, que lo hace reír cuando está en la cárcel y esconderse cuando es aplaudido. Este hombre tiene visibles problemas mentales, pues no coordina sus palabras y no es capaz de articular una frase lógica. Fue sometido a la justicia y acarició los barrotes del calabozo por meses. Fue excarcelado a petición de su titiritero, que en complicidad con el gobernante quiso darle un toque de humor al proceso electoral.
La maldad de su manipulador se une con las torpezas e ignorancia de un candidato impuesto por segunda vez por el mismo hombre. El pueblo sabe que todo se trata de una farsa de mal gusto, orquestada por el titiritero que busca destruir a quien en otros tiempos convirtió de un simple escudero en rey.
El último aspirante fue rey por varios años, demostrando dotes de buen administrador.
Actuó con justicia y valentía, organizó y reconstruyó todo el reino, gobernó con destreza, no quiso perpetuarse en el poder y llevó a uno de sus súbditos al grado de rey, quien en poco tiempo lo traicionó e intentó perpetuarse en el poder, violando las normas jurídicas del reino.
Este ex gobernador regresará a gobernar para rescatar la estabilidad económica, la seguridad ciudadana, la soberanía nacional y continuar el proceso de modernización que ha caído en abandono por décadas.
El antiguo escudero, que por error llegó a ser rey, está dispuesto a dar hasta su vida para evitar que su benefactor, hoy su archienemigo, vuelva a convertirse en rey. Para ello ha perdido la compostura y le ha solicitado al gobernante actual un permiso especial para que su títere salga del calabozo y pueda competir, sabiendo que no tiene ninguna posibilidad.
Vamos a esperar el resultado de las elecciones del reino, porque sabemos que el cuarto tiene todas las condiciones y posibilidades para ganar, pero también es cierto que los tres competidores se unirán en una asociación de malhechores con el funesto propósito de impedir el triunfo del ex gobernador, que con sus destrezas y experiencias traerá la paz a todo el reino.
En este reino, las elecciones no solo definen un nuevo monarca: revelan la profundidad de una lucha donde el poder, la manipulación y la memoria histórica se enfrentan sin tregua.