Policía y Ministerio de la Mujer buscan involucrar a los hombres en la prevención. El Observatorio RATT revisa las cifras de denuncias, víctimas, feminicidios y actuaciones oficiales.
300 hombres frente a un problema que sigue dejando víctimas
La Policía Nacional y el Ministerio de la Mujer reunieron a 300 hombres de la institución del orden para hablar de prevención de la violencia contra las mujeres.
La iniciativa forma parte de la Consulta Nacional para la Reducción de Riesgos de Violencia hacia las Mujeres y se desarrolló mediante el panel “Voces que aportan soluciones desde la población masculina”.
La jornada estuvo encabezada por el subdirector general de la Policía Nacional, general Esteban Figuereo García; la ministra de la Mujer, Gloria Reyes, y la directora de la Dirección Especializada de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (DEAMVI), general Celeste Yanet Jiménez Cabral.
El mensaje fue claro: los hombres también deben participar en la prevención de la violencia y en la construcción de relaciones basadas en el respeto.
Durante el encuentro, Figuereo García reafirmó el compromiso de la Policía con la protección de las mujeres y la persecución de quienes cometan actos de violencia.
“Todo hombre que cometa abuso o violencia contra una mujer será declarado objetivo policial”.
La ministra Gloria Reyes destacó que los agentes policiales pueden convertirse en multiplicadores de una cultura de respeto e igualdad desde sus hogares, comunidades y espacios de trabajo.
Hasta aquí, estamos ante una iniciativa que merece atención.
Pero nosotros quisimos mirar un poco más allá del comunicado.
policial.
Pero aquí debemos hacer una precisión.
No podemos sumar automáticamente las cifras de Policía y Ministerio Público como si todas representaran víctimas diferentes.
Cada institución puede estar midiendo momentos distintos de la misma ruta.
Una denuncia no es necesariamente una víctima única.
Una asistencia no equivale a una denuncia.
Una orden de arresto no equivale a una condena.
Y una persona detenida o acusada tampoco puede ser presentada automáticamente como culpable.
La responsabilidad penal corresponde determinarla a los tribunales mediante el debido proceso.
T: Trazar la ruta
Desde el Observatorio queremos seguir precisamente esa ruta.
Una mujer puede presentar una denuncia.
Puede recibir asistencia.
Puede solicitar una medida de protección.
La Fiscalía puede iniciar una investigación.
La Policía puede ejecutar una orden de arresto.
El Ministerio Público puede presentar una acusación.
Y finalmente corresponde a un tribunal determinar si existe responsabilidad penal.
La propia Policía explica que DEAMVI acompaña a las víctimas en esa ruta, desde la recepción de la denuncia hasta su traslado a las unidades de atención del Ministerio Público y, en determinados casos, a los tribunales.
Por eso nuestro interés no está solamente en conocer cuántas denuncias se reciben.
Queremos saber qué ocurre después de la denuncia.
T: Transformar los datos en preguntas
Aquí es donde entendemos que el trabajo del Observatorio tiene sentido.
No queremos publicar una cifra simplemente porque sea grande.
Queremos compararla.
Queremos preguntarnos:
¿Coinciden las denuncias que aparecen en los medios con las estadísticas oficiales?
¿Coinciden los registros del Ministerio Público con los reportes de la Policía?
¿Cuántas víctimas reciben protección?
¿Cuántas órdenes de arresto son ejecutadas?
¿Cuántos casos avanzan hasta los tribunales?
¿Cuántas personas son condenadas?
¿Y qué ocurre con los casos que no llegan a una sentencia?
También queremos observar si existen patrones de reincidencia y qué ocurre con las víctimas después de haber denunciado.
En abril de 2026, por ejemplo, la Policía reportó en una semana 17 rescates de menores, cuatro rescates de mujeres y cinco referimientos a casas de acogida, además de 30 asistencias hospitalarias y 12 casos detectados a través de redes sociales.
Ese dato abre otra línea de investigación.
¿Cuántos rescates y asistencias se producen realmente durante un año?
¿Y cómo se relacionan esas cifras con las denuncias recibidas?
no confundir una categoría con otra.
No buscamos sustituir a las autoridades.
Tampoco queremos convertir una denuncia en una condena.
Nuestro trabajo es observar.
Comparar.
Trazar.
Analizar.
Y hacer preguntas.
Porque si las cifras coinciden, tenemos una señal.
Y si no coinciden, también.
Ambas situaciones merecen ser investigadas.
La pregunta que queda abierta
Después de revisar estas primeras cifras, creemos que todavía falta responder una pregunta fundamental:
¿Estamos realmente reduciendo la violencia contra las mujeres o estamos mejorando nuestra capacidad para responder cuando la violencia ya ocurrió?
La respuesta no estará solamente en los discursos.
Tampoco estará solamente en el número de actividades realizadas.
Estará en las estadísticas que podamos comparar con el paso del tiempo.
Porque al final, el indicador más importante no será cuántos hombres participaron en un panel.
Será cuántas mujeres logramos proteger antes de que se conviertan en víctimas.
Desde el Observatorio RATT Dominicana continuaremos siguiendo las fuentes abiertas, contrastando las cifras y poniendo los datos sobre la mesa para que nuestros lectores también puedan opinar, cuestionar y aportar.
Porque investigar también es preguntar.
Y algunas preguntas pueden ayudar a prevenir una tragedia.
Observatorio RATT Dominicana | ORS5RATT