Una pregunta surgida durante una conversación sobre víctimas de trata nos llevó a investigar quién sostiene este servicio gratuito y qué papel tiene la cooperación española.
Todo comenzó con una pregunta muy sencilla: si una víctima no paga el abogado, ¿quién paga por defenderla?
Todo comenzó en una reunión.
Estábamos conversando con nuestro amigo Reinaldo y con algunas personas y organizaciones que trabajamos el tema de las víctimas de trata.
Hablábamos de algo que para nosotros es fundamental: una víctima no solamente necesita ser rescatada. También necesita acompañamiento, protección y representación legal.
Y ahí salió el nombre de RELEVIC.
Uno de los presentes preguntó:
“¿Y qué es eso, RELEVIC?”
Yo le expliqué que RELEVIC es el Servicio Nacional de Representación Legal de los Derechos de las Víctimas, adscrito a la Procuraduría General de la República.
Le expliqué también que su función es brindar asistencia y representación legal gratuita a víctimas que no tienen recursos para pagar un abogado privado.
La persona me respondió algo que me llamó la atención:
“Wow, pero mira qué bien. Qué bueno que exista un organismo de esos”.
Y tenía razón.
Porque cuando una persona es víctima de un delito, no solamente tiene que enfrentar el daño que sufrió.
También tiene que enfrentarse a un proceso judicial que puede ser complicado.
Y si además no tiene dinero para pagar un abogado, la situación puede ser todavía más difícil.
Entonces nos hicimos otra pregunta
Después de explicar qué era RELEVIC, vino naturalmente otra pregunta:
¿Y cómo se financia?
Ahí comenzó nuestra curiosidad en el Observatorio Fundación RATT Dominicana.
Porque si el servicio es gratuito para la víctima, alguien tiene que asumir el costo de mantener toda esa estructura.
Y comenzamos a mirar.
Lo primero que encontramos fue que RELEVIC está adscrito a la Procuraduría General de la República.
Y esto nos llevó a mirar un poco más allá del nombre de la institución.
Porque una institución no funciona solamente con abogados.
Tiene oficinas.
Tiene mobiliario.
Tiene equipos.
Tiene tecnología.
Tiene personal.
Tiene logística.
Y todo eso cuesta dinero.
La Procuraduría mantiene un portal público de compras y contrataciones donde pueden consultarse los procesos relacionados con los bienes y servicios que necesita para desarrollar sus funciones.
Esto nos permitió entender algo muy sencillo:
que un servicio sea gratuito para la víctima no quiere decir que no tenga un costo.
La diferencia es que ese costo no lo paga la víctima.
Lo asume la estructura pública.
Y para nosotros eso tiene mucho valor.
Porque una víctima puede sentirse sola
Yo siempre he dicho que una víctima puede tener miedo.
Puede no conocer sus derechos.
Puede desconfiar de las autoridades.
Puede no saber cómo funciona un proceso judicial.
Y puede llegar incluso a pensar:
“¿Quién me va a defender a mí?”
Ahí es donde RELEVIC adquiere una importancia especial.
Porque no estamos hablando solamente de poner un abogado frente a un expediente.
Estamos hablando de que una víctima pueda saber que tiene a alguien que puede orientarla y representar sus derechos dentro del proceso.
Y eso puede hacer una gran diferencia.
Pero seguimos investigando
Como Observatorio, no quisimos quedarnos solamente con saber cómo funciona RELEVIC.
Nos surgió otra pregunta.
¿Qué pasa con las multas que se imponen a quienes son condenados por trata de personas?
La pregunta tenía sentido.
Porque sabemos que existen condenas contra personas vinculadas a redes de trata.
Y sabemos que la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas contempla multas.
Entonces quisimos saber si esos recursos terminaban llegando a las víctimas.
Y aquí encontramos un dato importante.
La ley establece que el producto de determinadas multas relacionadas con la trata debe tener un destino vinculado con la indemnización de las víctimas y con la ejecución de planes, programas y proyectos relacionados con el combate a este delito.
Pero aquí quiero hacer una precisión.
No encontramos evidencia suficiente para afirmar que esas multas financian directamente el funcionamiento ordinario de RELEVIC.
Y no queremos mezclar una cosa con la otra.
Una cosa es cómo se sostiene institucionalmente RELEVIC.
Otra cosa es el destino legal que tienen los recursos provenientes de las multas por trata.
Esa diferencia es importante.
Y entonces apareció la cooperación española
Seguimos buscando.
Y encontramos otro dato que, sinceramente, nos llenó de satisfacción.
La cooperación española, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, AECID, también está aportando al fortalecimiento del sistema de atención y protección a víctimas en República Dominicana.
La propia AECID informó que la presentación de RELEVIC en 2026 se realizó dentro del proyecto “Reforzado el Sistema Integral de Atención y Protección a Víctimas de Delitos”, suscrito entre la Procuraduría General de la República y AECID.
Y eso nos alegró.
Porque nosotros sabemos lo que cuesta mantener una institución que brinda servicios gratuitos a víctimas.
No solamente son los abogados.
Son las oficinas.
Son los equipos.
Es la capacitación.
Es la logística.
Es todo lo que hay detrás de una institución que tiene que estar preparada para recibir a una persona que muchas veces llega con una historia de dolor.
Por eso, cuando vemos que existe cooperación internacional para fortalecer ese trabajo, creemos que también hay que reconocerlo.
República Dominicana tiene herramientas que debemos valorar
Cuando hablamos de trata de personas, muchas veces nos concentramos en lo que falta.
Y sí, todavía falta mucho.
Hay desafíos.
Hay víctimas que todavía no conocen sus derechos.
Tenemos que seguir mejorando la coordinación entre las instituciones.
Tenemos que fortalecer la prevención.
Tenemos que trabajar más en la recuperación y reinserción de las víctimas.
Pero también tenemos que reconocer los avances.
Y uno de esos avances es contar con un servicio nacional de representación legal gratuita para víctimas que no pueden pagar un abogado.
Eso no es poca cosa.
Porque detrás de una institución como RELEVIC hay una decisión importante:
que la falta de dinero no debería impedir que una víctima tenga acceso a la justicia.
Ahora viene otra parte de la historia
Para nosotros, como Fundación RATT Dominicana, el tema no termina en saber que RELEVIC existe.
Ahora debemos conocer mejor cómo funciona.
Debemos saber cómo una víctima puede llegar a sus servicios.
Cómo las organizaciones que trabajamos en este tema podemos hacer referimientos adecuados.
Cómo podemos fortalecer la coordinación.
Y cómo podemos ayudar a que una persona que ha sido víctima de trata no quede sola después del rescate.
Porque el rescate es importante.
Pero el rescate no lo es todo.
Después viene una historia mucho más larga.
La víctima tiene que recuperar sus derechos.
Tiene que recuperar su estabilidad.
Tiene que encontrar oportunidades.
Y tiene que sentir que la justicia también está de su lado.