Félix Portes cuestiona los casquillos recogidos por Tolentino

Cuando escuché las declaraciones del abogado Félix Portes sobre los casquillos que Ramón Tolentino mostró públicamente, me surgió nuevamente una pregunta que ya nos habíamos hecho en esta serie:

¿Qué pasa con una evidencia cuando alguien que no pertenece a la investigación decide recogerla?


No estoy diciendo que los casquillos sean falsos.
Tampoco estoy diciendo que Tolentino haya cometido un delito.


Lo que estamos tratando de entender, desde el Observatorio Fundación RATT Dominicana, es algo mucho más sencillo: qué puede pasar con una evidencia desde el momento en que aparece en una escena hasta que llega a manos de las autoridades.

Lo que cuestiona Félix Portes
Félix Portes cuestionó la intervención de Tolentino en la escena de La Romana.


El abogado sostiene que una persona que no forma parte de los organismos encargados de la investigación no debería intervenir en el levantamiento de evidencias de una escena criminal.


Según Portes, esa actuación podría afectar la escena, contaminar evidencias y generar problemas con la cadena de custodia.


También hizo referencia al artículo 326 del nuevo Código Penal dentro de su explicación sobre las posibles consecuencias de intervenir o alterar elementos relacionados con una investigación.


Pero aquí debemos tener cuidado.


Que un abogado haga ese planteamiento no significa que ya exista una decisión judicial que determine que hubo contaminación o ruptura de cadena de custodia.
Eso tendrá que establecerse con hechos.

¿Qué encontró realmente Tolentino?


Ramón Tolentino ha explicado que encontró 12 casquillos calibre 9 milímetros y un proyectil.
También ha dicho que utilizó pinzas y guantes de látex para recogerlos.


Y aquí vuelve la pregunta que, para mí, es la más importante:
¿Dónde estaban exactamente esos casquillos antes de que fueran recogidos?


Porque una cosa es encontrar una evidencia.


Otra es poder demostrar dónde estaba, cómo fue levantada, quién la manipuló después y cómo terminó siendo entregada a las autoridades.


Ese recorrido es precisamente el que permite hablar de trazabilidad y cadena de custodia.

No se trata de condenar a nadie
Este Observatorio no pretende convertirse en tribunal.
Nuestra intención es otra.
Queremos entender.
Queremos que el ciudadano común pueda comprender por qué los investigadores insisten tanto en preservar una escena y documentar cada evidencia.
Porque mañana puede aparecer una fotografía, un casquillo, un arma, un teléfono o cualquier otro elemento que parezca importante.
Pero la pregunta siempre será la misma:
¿Podemos demostrar de dónde salió y qué ocurrió con él desde el primer momento?
En el caso de Tolentino, esas respuestas tendrán que surgir de la investigación oficial y de los análisis correspondientes.
Mientras tanto, el debate abierto por Félix Portes nos deja una enseñanza importante:
en una investigación criminal, no solamente importa qué evidencia aparece. También importa cómo llegó hasta allí y quién la manejó.
Ese es el punto que quisimos analizar.