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¿Multas o apoyo? El dilema de los pequeños empresarios?

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La facturación electrónica avanza en República Dominicana, pero muchos negocios necesitan orientación y facilidades para cumplir con la nueva obligación tributaria.

La facturación electrónica ya es una realidad en República Dominicana. La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) avanza con su implementación y los contribuyentes que no cumplan con los plazos establecidos pueden enfrentar sanciones.
Pero antes de hablar de multas, hay que mirar la realidad de los pequeños empresarios.
No todos tienen las mismas condiciones económicas ni cuentan con personal capacitado para adaptarse a un sistema que exige conocimientos tecnológicos y organización administrativa.

La Ley 32-23 establece la implementación de la facturación electrónica en el país.
La medida busca modernizar el sistema tributario, facilitar los procesos administrativos y fortalecer la transparencia de las operaciones comerciales.
Es un objetivo válido y necesario.
Sin embargo, la aplicación de esta obligación debe tomar en cuenta las dificultades que enfrentan los negocios más pequeños.
No es lo mismo una empresa con un departamento de contabilidad que un comerciante que apenas puede cubrir sus gasto

Hay comerciantes que necesitan ayuda para registrarse, entender el sistema y conocer los pasos que deben seguir.
Por eso, la orientación debe llegar antes que las sanciones.
Cuando un contribuyente demuestra voluntad de cumplir, pero enfrenta dificultades reales, el Estado debe ofrecerle las herramientas necesarias para regularizarse.
Las multas pueden estar contempladas en la ley, pero su aplicación debe responder a la infracción correspondiente y al procedimiento establecido.

Los empresarios, por su parte, deben buscar información y prepararse para cumplir dentro de los plazos que les corresponden.
El país necesita avanzar, pero sin dejar atrás a quienes trabajan cada día para mantener sus negocios abiertos.
Porque una economía formal no se construye solamente con leyes y multas. También se construye con orientación, oportunidades y comprensión de la realidad de quienes producen.