Un recuerdo de Bosch reconstruye la vida cotidiana de una familia que, antes de alcanzar el poder, pertenecía a las capas sociales consideradas “de segunda”.
Hay historias que cambian de significado cuando se miran desde el final.
En los años veinte, mucho antes de que Rafael Leónidas Trujillo se convirtiera en el hombre más poderoso de la República Dominicana, su familia llevaba una vida muy distinta a la imagen de poder y riqueza que posteriormente rodearía al régimen.
El escritor, político e historiador Juan Bosch dejó un testimonio particularmente llamativo sobre aquella etapa.
En sus recuerdos aparecen caminos sin asfalto, viajes en camión, pequeños comercios rurales, compras de provisiones y un cheque mensual de cien pesos.
A través de esas escenas cotidianas, Bosch describió las condiciones económicas y sociales de la familia Trujillo antes de que el poder político transformara radicalmente su posición dentro de la sociedad dominicana.
El recuerdo de Juan Bosch
Juan Bosch y la familia Trujillo aparecen vinculados en uno de los pasajes relacionados con la división social que el escritor analiza en Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo.
La obra de Bosch estudia las condiciones históricas, sociales, económicas y políticas que, a su juicio, ayudaron a explicar el surgimiento del régimen de Rafael Leónidas Trujillo. La Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña conserva distintas ediciones de este libro, incluida la segunda edición revisada publicada en Caracas en 1961.
Pero uno de los elementos más interesantes del relato no está únicamente en las grandes explicaciones históricas.
Está en los pequeños detalles.
Bosch recuerda cómo, siendo joven, viajaba desde La Vega hacia Santo Domingo durante sus vacaciones en un camión Ford de una tonelada que había adquirido su padre, José Andrés Bosch Subirats.
El vehículo transportaba productos agrícolas del Valle de La Vega Real que posteriormente eran vendidos en la capital.
El recorrido, de alrededor de cien kilómetros, se realizaba por una carretera que todavía no estaba asfaltada.
Era otra República Dominicana.
Un viaje que también cuenta la historia
Durante aquellos recorridos, el padre de Bosch hacía paradas en pequeños establecimientos rurales.
Uno de ellos estaba ubicado en un lugar conocido como La U.
El negocio era una construcción sencilla, levantada con madera de palma y cubierta con techo de yaguas.
Allí, según el recuerdo de Bosch, los pequeños comerciantes solicitaban los productos que necesitaban para sus establecimientos.
Arroz.
Fideos.
Frijoles.
Cigarrillos.
Fósforos.
Gas para cocinar.
Las solicitudes eran anotadas cuidadosamente en un cuaderno.
Aquella práctica permitía aprovechar el viaje a la capital y reducir los costos del transporte.
Detrás de esa escena aparentemente sencilla aparece una fotografía de la economía dominicana de la época: pequeños comerciantes, caminos difíciles y negocios rurales que dependían de los viajes hacia Santo Domingo para abastecerse.
El encuentro con un cheque de cien pesos
Años después, Bosch trabajó en la casa comercial de Ramón Corripio, próxima a la Puerta del Conde.
Allí tenía entre sus responsabilidades recibir los pagos de los clientes.
En una época en que los cheques no eran habituales para muchas personas, hubo un hombre que llamó particularmente su atención.
Cada mes llegaba con un cheque de cien pesos emitido por la Tesorería Nacional.
El hombre era José Trujillo Valdez.
Era el padre de Rafael Leónidas Trujillo.
Según el relato de Bosch, aquella circunstancia le hizo pensar inicialmente que se trataba de un empleado del Gobierno vinculado a labores de inspección de frutos.
El contexto político era el Gobierno de Horacio Vásquez.
Y mientras José Trujillo Valdez recibía aquel ingreso mensual, su hijo Rafael Leónidas Trujillo ya ocupaba una posición importante dentro de la estructura militar dominicana.
La diferencia entre ambas situaciones resulta particularmente llamativa al observar lo que ocurriría pocos años después.
Petán y el pequeño negocio de La U
El recuerdo de Bosch también conecta aquella historia con otro miembro de la familia.
En sus recorridos hacia Santo Domingo, su padre había llevado provisiones a un pequeño establecimiento ubicado en La U.
El comerciante era conocido como Petán: Arismendy Trujillo Molina, hermano de Rafael Leónidas Trujillo.
El negocio funcionaba en una construcción rural sencilla.
No era, según la descripción recuperada por Bosch, una gran empresa comercial.
Era un pequeño punto de venta que dependía de mercancías llevadas desde la capital.
Ese detalle adquiere importancia porque Bosch lo utiliza para explicar la posición social que, según su análisis, ocupaba la familia Trujillo antes de su ascenso político
¿Qué significaba ser “gente de segunda”?
Aquí aparece una de las ideas centrales del relato.
Bosch explicó que la sociedad dominicana de aquellos años estaba marcada por categorías sociales.
Había personas consideradas “de primera” y otras clasificadas como “de segunda”.
La expresión no debe entenderse simplemente como una diferencia económica.
También reflejaba una estructura social en la que determinadas familias gozaban de mayor prestigio, relaciones y reconocimiento que otras.
En ese contexto, Bosch situó a los Trujillo dentro de las capas sociales que eran consideradas “gentes de segunda”.
Su planteamiento era que la familia no pertenecía inicialmente a los sectores dominantes de la sociedad dominicana.
Sin embargo, la historia daría un giro extraordinario.
De una familia modesta al centro del poder
La paradoja histórica es precisamente esa.
La familia que Bosch describe desde la perspectiva de los años veinte terminaría vinculada al hombre que gobernaría la República Dominicana durante más de tres décadas.
Rafael Leónidas Trujillo llegó al poder en 1930.
A partir de entonces, la posición social y económica de su entorno familiar cambiaría radicalmente.
La antigua división entre “gentes de primera” y “gentes de segunda” adquiriría un nuevo significado cuando el poder político comenzó a concentrarse alrededor de Trujillo.
Bosch dedicó precisamente varios capítulos de su obra a estudiar la relación entre la estructura social dominicana y el surgimiento del trujillismo. Los catálogos bibliográficos de la obra incluyen capítulos sobre la división entre “gente de primera” y “gente de segunda”, así como sobre la conquista del poder político y la transformación económica producida por la dictadura.
La importancia de los pequeños detalles
Lo interesante del testimonio de Bosch es que no necesita comenzar con grandes discursos políticos.
Comienza con un camión.
Una carretera de tierra.
Un pequeño negocio.
Un cuaderno donde se anotaban pedidos.
Un hombre que llegaba cada mes con un cheque.
Son detalles aparentemente insignificantes, pero juntos permiten reconstruir una época.
También muestran cómo la historia puede encontrarse en escenas de la vida cotidiana.
Un viaje comercial entre La Vega y Santo Domingo terminó convirtiéndose, décadas después, en una pieza de la memoria histórica sobre la familia del futuro dictador.
Una memoria que todavía provoca preguntas
Juan Bosch publicó Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo como un análisis de las condiciones que hicieron posible el surgimiento y permanencia del régimen trujillista. La Fundación Juan Bosch también describe la obra como un estudio social, histórico, económico y político sobre la sociedad dominicana y la formación de los sistemas opresivos.
Por eso, el episodio de José Trujillo Valdez y el pequeño negocio de Petán puede leerse más allá de la anécdota.
Es una ventana hacia la República Dominicana de los años veinte.
Una sociedad marcada por profundas diferencias sociales.
Una sociedad donde el apellido, las relaciones y la posición económica tenían un peso considerable.
Y también una sociedad en la que, pocos años después, una familia considerada por algunos sectores como “de segunda” llegaría a ocupar el centro absoluto del poder.
La historia, como suele ocurrir, no siempre avisa lo que viene.
A veces comienza con un camión recorriendo una carretera de tierra.
Con un pequeño comercio de madera y yaguas.
O con un cheque de cien pesos entregado al final de cada mes.
Y décadas después, esos mismos detalles adquieren otro significado.
Porque hay vidas que cambian cuando llega el poder. Y hay recuerdos que solo muchos años después revelan lo que realmente estaban contando.
*Fuente principal: Juan Bosch, Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo, obra disponible en el catálogo de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña. La primera edición fue publicada en 1959; la segunda edición revisada apareció en Caracas en 1961. *