La IP no identifica por sí sola a una persona. Es una huella técnica que, junto con otros datos y evidencias, puede ayudar a la Policía a reconstruir una investigación.
Cuando la investigación deja el perfil y busca a la persona
En el artículo anterior hablamos del ciberpatrullaje y del perfil falso.
Esta vez quiero ir un poco más lejos.
Cuando una persona utiliza la identidad de otra para comunicarse con desconocidos, concertar una cita o cometer algún delito, llega un momento en que la investigación tiene que dejar de mirar solamente el perfil.
Ahora hay que buscar a la persona que estaba detrás de esa pantalla.
Y ahí entra la informática.
La IP aparece como una pista
Una de las huellas que puede aparecer durante una investigación es la dirección IP.
La IP puede ayudar a relacionar una determinada actividad en Internet con una conexión utilizada en una fecha y hora determinada.
Pero aquí tenemos que hacer una aclaración muy importante.
Una dirección IP no es el nombre de una persona.
La IP es una pista.
Para que esa pista tenga valor dentro de una investigación, hay que relacionarla con otros datos y seguir los procedimientos establecidos por la ley.
En República Dominicana existen procedimientos para que los órganos de investigación soliciten a los proveedores datos de tráfico, conexión y acceso relacionados con sus servicios.
¿Y qué hace la informática?
Aquí comienza una parte de la investigación que muchas veces el ciudadano no ve.
El investigador puede tener una conversación, una cuenta, un número telefónico, una denuncia o un perfil utilizado para suplantar a otra persona.
La informática comienza entonces a buscar las huellas digitales relacionadas con ese hecho.
¿Cuándo ocurrió?
¿Desde qué conexión se realizó la actividad?
¿Qué cuenta estaba involucrada?
¿Qué dispositivo aparece relacionado?
¿Existen otros registros?
¿Coinciden las fechas y las horas?
La Policía Nacional ha explicado que DICAT trabaja con análisis de redes, examen de dispositivos y recuperación de datos eliminados que puedan aportar pruebas a una investigación.
De la IP al posible usuario
Aquí está una de las partes más importantes.
No se trata de encontrar una IP y decir inmediatamente:
“Ya encontramos al delincuente”.
No funciona así.
La investigación necesita cruzar información.
IP + fecha + hora + cuenta + registros + dispositivo + otras evidencias.
Cuando esas piezas comienzan a coincidir, la investigación puede avanzar hacia la identificación de la persona que utilizó determinada conexión.
Y todavía queda trabajo.
Porque una conexión puede ser utilizada por diferentes personas.
Por eso la investigación debe establecer quién tenía acceso, quién utilizó el dispositivo y qué otras evidencias pueden relacionar a esa persona con el hecho.
Aquí entra la Policía Cibernética
La tecnología por sí sola tampoco arresta a nadie.
La informática puede encontrar una pista.
La Policía Cibernética investiga esa pista.
El Ministerio Público participa en el proceso correspondiente.
Y cuando la investigación reúne los elementos necesarios, las autoridades pueden acudir ante un juez para obtener las órdenes que correspondan.
La Policía Nacional informó en enero de 2026 que INDOTEL y DICAT fortalecieron sus capacidades para la extracción y análisis forense de evidencia digital, incluyendo dispositivos móviles, bajo estándares de integridad, trazabilidad y cadena de custodia.
Eso es importante porque una evidencia digital no solamente tiene que encontrarse.
También debe poder demostrarse de dónde salió, cómo fue obtenida y cómo fue preservada.
Una conversación puede terminar en una investigación
Imaginemos nuevamente el caso.
Una persona utiliza fotografías y el nombre de otra.
Habla con varias personas.
Una de ellas acepta encontrarse personalmente.
Después descubre que la persona que estaba detrás de la cuenta no era quien decía ser.
Se presenta una denuncia.
La investigación comienza.
Primero está la víctima.
Después aparecen las conversaciones.
Luego los números, las cuentas, los horarios y otros elementos.
Más adelante pueden aparecer registros técnicos.
Y entonces la informática comienza a ayudar a reconstruir la ruta digital.
La Policía Nacional ha informado en 2026 de investigaciones y arrestos relacionados con usurpación de identidad, fraude digital y utilización de plataformas como WhatsApp y Facebook.
La IP es una pieza, no todo el rompecabezas
Esto debemos repetirlo porque existe mucha confusión.
Una IP no identifica automáticamente a un delincuente.
Puede identificar o ayudar a determinar una conexión utilizada en determinado momento.
Pero después hay que establecer quién estaba detrás de esa conexión.
Por eso una investigación seria necesita más piezas.
La IP puede ser una.
El teléfono puede ser otra.
La computadora puede ser otra.
Las conversaciones pueden ser otra.
Los testimonios pueden ser otra.
Los horarios pueden ser otra.
Y cuando todas comienzan a coincidir, la investigación adquiere una dirección mucho más clara.
ORS5RATT: unir las huellas
Desde nuestra metodología ORS5RATT, podemos entender esta investigación de una manera sencilla.
OSINT: encontrar las huellas que están públicamente disponibles.
HUMINT: conocer lo que dicen la víctima y los testigos.
SIGINT: analizar los datos técnicos obtenidos por las autoridades conforme a los procedimientos legales.
GEOINT: relacionar los elementos geográficos.
CYBINT: reconstruir la actividad digital.
No se trata solamente de encontrar una IP.
Se trata de reconstruir una historia digital.
De la pantalla a la persona
Una identidad falsa puede engañar a una víctima.
Una fotografía puede ser robada.
Un nombre puede ser inventado.
Una cuenta puede parecer completamente legítima.
Pero la investigación informática busca algo diferente.
Busca las huellas que quedaron detrás de esa identidad.
Por eso, cuando preguntamos cómo puede la Policía llegar hasta la persona que utilizó un perfil falso, la respuesta no es simplemente:
“Por la IP”.
La respuesta es:
por la combinación de la IP con otros registros, dispositivos, horarios, testimonios y evidencias que permitan construir una investigación sólida.
La Policía Nacional informó que DICAT cuenta con áreas especializadas de ciberpatrullaje, investigación, laboratorios de análisis forense y análisis de evidencias digitales.
Y ahí está precisamente la conexión que muchas veces no vemos:
la informática encuentra la huella; la investigación la interpreta; la Policía la convierte en una línea investigativa; y la justicia determina qué corresponde hacer con esas evidencias.
Ese es el verdadero camino de una IP a una investigación criminal.
Observatorio Fundación RATT Dominicana