Una alerta que nació en las redes sociales terminó generando preguntas en República Dominicana. Desde el Observatorio Fundación RATT Dominicana damos seguimiento, mediante fuentes abiertas, al caso de Esther Thomas, conocida como “Nice B”.
Una alerta nació en las redes
Desde el Observatorio Fundación RATT Dominicana hemos aprendido que muchas veces una investigación comienza donde menos uno lo espera: en una publicación de redes sociales.
En este caso, una alerta llegó hasta nosotros a través de un video que comenzó a circular ampliamente y que señalaba a una mujer haitiana, identificada en fuentes abiertas como Esther Thomas, alias “Nice B”.
El contenido que circuló en redes la relacionaba con un violento caso ocurrido en Haití y con la muerte de una mujer conocida como “Baby Love”.
La información llamó nuestra atención.
No solamente por la gravedad de lo que se estaba denunciando, sino porque posteriormente comenzaron a aparecer referencias que situaban a Thomas en República Dominicana.
Y ahí comenzó nuestro seguimiento.
La pregunta que comenzó a crecer
Cuando una información de esta naturaleza llega a las redes, hay que tener cuidado.
Una cosa es lo que muestra un video.
Otra es lo que afirma quien lo publica.
Y otra muy diferente es lo que finalmente pueden confirmar las autoridades.
Por eso decidimos comenzar a recopilar las diferentes versiones disponibles.
En Haití, fuentes abiertas reportaron que las autoridades buscaban a Esther Thomas en relación con una investigación por asesinato, tentativa de asesinato y asociación de malhechores.
La Policía Judicial haitiana, conocida como DCPJ, también difundió información relacionada con su búsqueda.
Esto constituye uno de los elementos documentales más importantes que encontramos durante nuestro seguimiento.
¿Llegó a República Dominicana?
Aquí comienza la parte que nos interesa particularmente como Observatorio.
Medios dominicanos y publicaciones en redes sociales comenzaron a señalar una posible presencia de Nice B en Santo Domingo Este, específicamente en el entorno de San Isidro.
Posteriormente aparecieron nuevas informaciones relacionadas con una vivienda que supuestamente habría utilizado.
Incluso el comunicador conocido como Coro Calle acudió hasta una dirección que, según la información que había recibido, estaría vinculada con la mujer buscada.
Pero nosotros debemos hacer una precisión.
Llegar a una dirección no significa demostrar que una persona estuvo allí.
Y que una publicación asegure que alguien se encuentra en determinado lugar tampoco convierte esa versión automáticamente en un hecho.
Por eso, desde nuestra metodología ORS5RATT, comenzamos a separar la información.
Lo que sabemos y lo que todavía no sabemos
Hasta ahora encontramos elementos documentados sobre la búsqueda de Esther Thomas en Haití.
También encontramos publicaciones y referencias abiertas que la ubican presuntamente en República Dominicana.
Pero no hemos encontrado una confirmación oficial dominicana que nos permita afirmar que fue localizada.
Tampoco podemos afirmar, con la información disponible, que haya sido detenida.
Y existe otra versión que también debemos colocar sobre la mesa: que habría salido de República Dominicana y regresado a Haití.
Hasta este momento, esa versión tampoco cuenta con una confirmación oficial dominicana que podamos presentar como definitiva.
Aquí entra ORS5RATT
En este caso estamos aplicando nuestra metodología ORS5RATT: recopilar, analizar, trazar y transformar.
Recopilamos videos, publicaciones, documentos y referencias públicas.
Analizamos quién dice cada cosa y de dónde salió la información.
Trazamos la ruta que siguió el caso: desde las publicaciones originales, la búsqueda en Haití, las versiones sobre una posible llegada a República Dominicana y las informaciones posteriores sobre su paradero.
Y finalmente transformamos toda esa información en algo que pueda entender el ciudadano.
Porque nuestra responsabilidad no es repetir todo lo que aparece en las redes.
Nuestra responsabilidad es investigar lo que aparece en las redes.
Una investigación que continúa
Este caso todavía deja preguntas abiertas.
¿Estuvo realmente Nice B en República Dominicana?
¿Fue localizada?
¿Las autoridades dominicanas conocieron su posible ubicación?
¿Salió del país?
¿Regresó a Haití?
Son preguntas que, por ahora, no podemos responder todas con la misma certeza.
Y precisamente por eso continuaremos observando.