Cuando Rahintel compró las estrellas

En los años 80, Canal 7 protagonizó la famosa «Guerra de las Papeletas», una batalla que sacudió la televisión dominicana. Cuatro décadas después, muchos ven un fenómeno parecido en el ecosistema digital

Hubo una época en que cambiar de canal no significaba solamente mover una perilla en el televisor. Significaba perder a los humoristas favoritos del país, a los presentadores más populares y a los rostros que acompañaban cada almuerzo dominicano. Una mañana aparecían en Color Visión. Meses después estaban en Rahintel. Y detrás de cada salida había rumores de contratos millonarios, aumentos salariales impensables y hasta vehículos BMW recién entregados.


Para muchos dominicanos, aquella fue la verdadera edad de oro de la televisión nacional

Cuando Rahintel decidió cambiar las reglas

A mediados de la década de 1980, Rahintel Canal 7 vivía una nueva etapa tras ser adquirido por el Grupo Financiero Universal, encabezado por Leonel Almonte. La televisora modernizó sus instalaciones y comenzó a competir directamente con el gigante de la época: Color Visión y su exitoso programa El Show del Mediodía.

Fue entonces cuando comenzó lo que la historia de la televisión dominicana recuerda como la Guerra de las Papeletas: una intensa batalla de ofertas económicas para atraer a las principales figuras del entretenimiento nacional.

La estrategia tenía un arquitecto clave: el humorista y productor Milton Peláez, quien asumió la tarea de reclutar talento para fortalecer la programación de Rahintel. Diversas crónicas históricas lo señalan como uno de los principales gestores de aquella ofensiva televisiva.

Los nombres que cambiaron de canal

La ofensiva de Rahintel logró algo que parecía imposible.

Figuras de enorme popularidad comenzaron a abandonar Color Visión para integrarse a Canal 7.

Entre ellas estaban:


Cuquín Victoria
Felipe Polanco
Roberto Salcedo
Julie Carlo

Otros talentos también llegaron desde distintas plantas televisivas, atraídos por las nuevas condiciones económicas que ofrecía Rahintel

El resultado fue el nacimiento de programas como El Sabroshow, concebido para competir directamente con El Show del Mediodía. Durante un tiempo, la fórmula funcionó y Rahintel se convirtió en el canal más comentado del país.

Los BMW que se volvieron leyenda

Con el paso de los años, una historia se convirtió en parte del folclore de la televisión dominicana: los famosos BMW que recibían algunas de las figuras reclutadas.

Durante una entrevista recordando aquella época, Cuquín Victoria reveló que la oferta que recibió de Rahintel incluía un salario cinco veces mayor al que ganaba entonces y un BMW del año.

Más allá de si todos los contratos fueron exactamente iguales, el relato refleja el nivel de inversión que estaba dispuesto a realizar Canal 7 para conquistar a las figuras más populares del momento.

Por eso muchos dominicanos comenzaron a llamar a aquella etapa «la Guerra de las Papeletas».

¿Por qué fue tan importante?

La batalla no fue solamente económica.

También marcó una transformación en la manera de hacer televisión en República Dominicana.

Por primera vez, los talentos comprendieron que su imagen tenía un valor comercial enorme. Los canales dejaron de competir únicamente por audiencia y comenzaron a competir por figuras.

Era una lógica que hoy parece normal, pero que en aquellos años resultaba revolucionaria.

El paralelismo con los medios digitales

Mientras investigaba esta historia, no pude evitar pensar en algo.

Muchos jóvenes que hoy consumen contenido en YouTube probablemente nunca escucharon hablar de la Guerra de las Papeletas. Sin embargo, han visto algo parecido.

En los últimos años, plataformas digitales y proyectos mediáticos han reunido a comunicadores, comentaristas, influencers y creadores de contenido que antes trabajaban por separado.

Las herramientas cambiaron.

La televisión dio paso al streaming.

Los estudios se transformaron en podcasts.

Los contratos ahora incluyen redes sociales y monetización digital.

Pero la lógica sigue siendo parecida: quien logra reunir las figuras más influyentes suele quedarse con la mayor atención del público.

La diferencia es que antes la batalla ocurría entre los canales 7 y 9. Hoy ocurre en teléfonos móviles que caben en un bolsillo.

El legado que aún permanece

Rahintel desapareció en 1999 y dio paso a nuevas etapas de la televisión dominicana. Pero la huella de aquella época sigue viva en la memoria colectiva.

Cada vez que se habla de grandes fichajes, de talentos que cambian de plataforma o de figuras que migran hacia nuevos proyectos, vuelve a aparecer el recuerdo de aquellos años.

Porque mucho antes de que existieran los influencers, los podcasts o las transmisiones en vivo por internet, la televisión dominicana ya había vivido su propia batalla por las audiencias.

Y esa batalla tuvo un nombre que todavía despierta nostalgia entre quienes la vieron: la Guerra de las Papeletas.