Un testimonio y reportes regionales describen cómo la frontera entre República Dominicana y Haití se ha convertido en un punto vulnerable para redes de explotación que captan mujeres bajo falsas promesas de trabajo.
En la frontera entre República Dominicana y Haití, donde el paso de personas es constante y muchas veces informal, se esconden historias que no siempre llegan a los registros oficiales. Una de ellas es la de una mujer que afirma haber sobrevivido a una red de trata tras ser captada con la promesa de un trabajo como mesera.
LO QUE SE RELATA EN EL TESTIMONIO
Según su versión, el contacto inicial ocurrió a través de una conocida que le ofreció empleo en un establecimiento en Haití, con la promesa de condiciones laborales estables.
El traslado se habría realizado de forma irregular, cruzando la frontera con ayuda de terceros y sin documentación formal, facilitado —según su relato— por contactos que permitían el paso a cambio de pagos.
LA PROMESA Y LA REALIDAD
La mujer afirma que al llegar al lugar descubrió que las condiciones no coincidían con lo ofrecido inicialmente.
De acuerdo con su testimonio, varias mujeres dominicanas estarían en situaciones similares dentro de establecimientos nocturnos, donde las promesas de trabajo habrían derivado en explotación.
También asegura que el sistema funcionaba mediante intermediarios que captaban mujeres bajo engaño.
EL INTENTO DE ESCAPE
En su relato, describe un entorno de control constante, donde las salidas estaban limitadas.
Afirma que logró escapar en un momento de descuido de quienes vigilaban el lugar, en una acción que puso en riesgo su vida, pero que le permitió salir de la situación en la que se encontraba.
Aunque los detalles específicos de cada caso no siempre pueden ser verificados de forma independiente, el fenómeno de la trata en zonas fronterizas sigue siendo una preocupación regional que afecta a múltiples países del Caribe.