Una reflexión basada en Génesis 22:8 sobre la obediencia, la misericordia de Dios y el llamado a resistir las tentaciones que alejan al ser humano de su propósito.
Un llamado a los hijos a apartarse del pecado
Génesis 22:8
«Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos.»
Dios prueba sus hijos y a quienes se anticipan a responder hablando palabrerías de justicia, justificando la provisión de los pecados que hacen a los demás sin límites, sin piedad, sin pensar, analizar, descifrar e importarles saber cuáles consecuencias recibirán del mismo.
Dios hace un llamado a los hijos de su pueblo que van juntos a cometer pecado. Les advierte y les pide apartarse del pecado, resistir sus tentaciones para Él proveerles de sus misericordias a través del Cordero inmolado de Dios, que quita el pecado perdonándoles y dejándoles en libertad.