Congreso regional abordará nuevas formas de trata

El VIII Congreso Latinoamericano y Caribeño reunirá a especialistas, autoridades, academia y sociedad civil para analizar la trata y el tráfico de migrantes frente a los nuevos desafíos digitales y regionales.

La trata de personas ya no se limita a los escenarios tradicionales. Las tecnologías digitales, las nuevas formas de explotación infantil y los grandes proyectos de conectividad regional están modificando el escenario que enfrentan investigadores y autoridades.

Detrás de una pantalla, una oferta laboral o una ruta migratoria puede comenzar una historia de explotación. Ese cambio de escenario será uno de los puntos centrales del VIII Congreso Latinoamericano y Caribeño sobre Trata de Personas y Tráfico de Migrantes.

El VIII Congreso Latinoamericano y Caribeño sobre Trata de Personas y Tráfico de Migrantes analizará el impacto de las tecnologías digitales, las nuevas modalidades de explotación y los desafíos para la prevención, protección de víctimas y acceso a la justicia.

La trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes están cambiando de escenario. Las redes criminales encuentran nuevas herramientas en los entornos digitales, mientras aparecen modalidades de explotación que obligan a los Estados, investigadores, periodistas, academia y organizaciones sociales a revisar sus mecanismos de prevención y respuesta.

Con esa preocupación como punto de partida se realizará el VIII Congreso Latinoamericano y Caribeño sobre Trata de Personas y Tráfico de Migrantes en Latinoamérica y el Caribe, convocado bajo un enfoque de derechos humanos, género, perspectiva generacional, movilidad humana, interculturalidad y acceso a la justicia.

El encuentro busca reunir a investigadoras e investigadores, académicos, organizaciones de la sociedad civil, funcionarios públicos, representantes del sector privado y organismos supranacionales para intercambiar experiencias y construir estrategias regionales frente a estos fenómenos.

Uno de los principales temas será el impacto de las tecnologías digitales en la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, incluyendo las modalidades de explotación que pueden ser facilitadas por plataformas y herramientas digitales.

El Congreso también pondrá atención a las formas contemporáneas de trata infantil, particularmente aquellas relacionadas con la explotación laboral doméstica y el deporte, así como a las respuestas comunitarias y a las condiciones particulares de las poblaciones en situación de vulnerabilidad.

Cinco ejes para mirar un problema que cambia
La agenda del Congreso estará estructurada en cinco grandes ejes:

  1. Trata y tráfico de migrantes en el siglo XXI.
    Se analizarán las nuevas tendencias y desafíos que surgen en los entornos digitales y globales.
  2. Modalidades emergentes y poblaciones vulnerables.
    El debate abordará las distintas formas de explotación y la necesidad de aplicar mecanismos diferenciados de protección y prevención.
  3. Trata, tráfico y conectividad regional.
    Se estudiará la relación entre estos fenómenos y los grandes proyectos de conectividad e infraestructura que pueden modificar las dinámicas de movilidad en la región.
  4. Persecución, protección y evaluación de riesgos.
    El eje estará dirigido a la respuesta institucional, la persecución de los delitos, la protección de las víctimas y la identificación de riesgos.
  5. Sociedad civil y academia.
    Se analizará el papel de las organizaciones sociales y las universidades en la prevención, investigación y construcción de respuestas frente a la trata y el tráfico de personas.
    La convocatoria plantea, además, fortalecer las redes de colaboración regional y promover estrategias que permitan mejorar la prevención, la atención a las víctimas y el acceso efectivo a la justicia.
  6. Una agenda que también toca a República Dominicana
  7. Aunque se trata de un espacio latinoamericano y caribeño, los temas planteados tienen una relación directa con los desafíos que enfrenta República Dominicana en materia de trata de personas, explotación, movilidad humana y utilización de tecnologías para captar o contactar potenciales víctimas.
  8. Para periodistas, abogados, investigadores, fiscales, organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil, el Congreso representa también un espacio para observar cómo otros países de la región están enfrentando modalidades que trascienden las fronteras nacionales.
  9. La discusión sobre la trata dejó de ser exclusivamente un asunto policial. Hoy involucra prevención, tecnología, migración, protección de niños y adolescentes, investigación financiera, cooperación internacional, comunicación y acceso a la justicia.
  10. Inscripciones abiertas desde agosto
  11. Las inscripciones estarán abiertas del 15 de agosto al 15 de noviembre de 2026, con modalidades presencial y virtual.
  12. La convocatoria contempla categorías diferenciadas para profesionales, estudiantes, integrantes de organizaciones no gubernamentales, ponentes y asistentes virtuales. Los estudiantes que participen como asistentes tendrán inscripción gratuita.
  13. El Congreso también abrió espacios para la presentación de ponencias, comunicaciones, libros y actividades artísticas vinculadas con los ejes temáticos.
  14. Los trabajos deberán ajustarse a las condiciones establecidas por la organización y podrán formar parte de las memorias digitales del evento, de acuerdo con las pautas que serán comunicadas posteriormente.
  15. Más que un encuentro académico, la convocatoria plantea una discusión sobre cómo responder a un fenómeno criminal que se transforma al mismo ritmo que las sociedades y las tecnologías que utiliza.

La pregunta que queda abierta para la región es sencilla, pero urgente: mientras las redes de trata encuentran nuevas formas de operar, ¿están los sistemas de prevención, investigación y justicia avanzando a la misma velocidad?