Una casa dividida no permanecerá

Jesús advierte que la división dentro del hogar destruye la familia, los propósitos y la paz. La unidad, el respeto y el amor son la base para permanecer firmes.

La división no comienza con las acciones, sino con los pensamientos. Donde se rompe la unidad del hogar, también se debilitan los propósitos de Dios.

Mateo 12:25

Conociendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.

Jesús conoce los pensamientos de cada uno por eso nos dice hoy:

Todo hombre y toda mujer casados juntos y unidos en matrimonio que con pensamientos, maquinaciones, mentiras, engaños, abusos, hechos, perversidades y acciones aleja, separa y divide a su compañer@ de cama, de vida, que en sus peores momentos es su soporte y su apoyo en el día a día y en la enfermedad. Si usted la divide, la ignora, la menosprecia, la humilla y la separa de su trabajo, de sus amistades y de sus proyectos sociales, así le dice el SEÑOR: contra usted mismo lo hace, y su resultado será catastrófico y desolador hasta que usted NO recapacite.

TODO LE SALDRÁ MAL:

  • LA SOLEDAD.
  • LA AFLICCIÓN.
  • EL CANSANCIO.
  • LA DERROTA.
  • Y LA DESTRUCCIÓN de todos sus planes, proyectos y propósitos.

Un hombre o una mujer que DIVIDE SU CASA DE MANERA ABIERTA, DESCARADA y ABUSIVA, verá cómo sus planes, proyectos, actividades y propósitos serán destruidos por los demonios. Así te dice el Señor.