Una noche de trabajo normal terminó convirtiéndose en la primera señal de una realidad que aún muchos prefieren no ver.
Todo comenzó en Boca Chica.
Era de noche. Yo estaba grabando un programa que no tenía ninguna relación con temas sociales. En ese momento, no imaginaba lo que esa escena significaría años después.
Boca Chica parecía un lugar que nunca dormía.
Luces encendidas, música, movimiento constante.
Pero entre todo eso, algo me llamó la atención.
Adolescentes caminando a deshoras de la noche.
Algunas solas.
Otras acompañadas por hombres mucho mayores.
No entendía lo que estaba viendo.
Solo sentía una incomodidad difícil de explicar.
La pregunta que nació en silencio
En ese momento no tenía información ni contexto.
Solo preguntas.
¿Por qué estaban ahí?
¿Por qué nadie parecía sorprenderse?
¿Por qué aquello se veía normal para
muchos?
No tenía respuestas.
Pero la escena ya se había quedado conmigo.
Hoy entiendo que algunas historias no comienzan con una decisión.
Comienzan con una imagen..
Y Boca Chica fue esa imagen inicial que cambió mi forma de mirar el mundo.