Seguridad nacional en RD: ¿quién protege al Estado? | Observatorio Fundación RATT Dominicana

Durante años hemos escuchado hablar del DNI como una institución vinculada a la seguridad del Estado. Pero ¿qué hace realmente el DNI y cuál es la función de las demás agencias? La nueva Ley 1-26 y su reglamento permiten entender mejor cómo se organiza actualmente el Sistema Nacional de Inteligencia de República Dominicana.

DNI, Fuerzas Armadas, Policía, DNCD, inteligencia militar y ciberseguridad cumplen funciones diferentes, pero la coordinación puede ser decisiva frente a amenazas como la trata y el tráfico de personas.

¿Quién protege realmente la seguridad nacional de República Dominicana?

La respuesta no está en una sola institución.

Cuando una amenaza afecta la seguridad del Estado, puede involucrar inteligencia nacional, defensa territorial, investigación criminal, narcotráfico, finanzas, migración, tecnología y ciberseguridad.

Por eso es importante que los ciudadanos, las organizaciones sociales y quienes trabajamos en la prevención de la trata de personas conozcamos quién hace qué.

Una pregunta que muchos nos hemos hecho desde jóvenes

Siempre hemos oído hablar del DNI.

Para varias generaciones de dominicanos, esas siglas estuvieron asociadas al antiguo Departamento Nacional de Investigaciones.

Hoy existe una diferencia importante.

La Ley núm. 1-26, Orgánica que crea la Dirección Nacional de Inteligencia y regula el Sistema Nacional de Inteligencia, publicada en enero de 2026, establece la actual estructura jurídica de la inteligencia nacional. La propia ley dispone además la supresión del antiguo Departamento Nacional de Investigaciones y que las referencias anteriores a ese organismo se entiendan hechas a la nueva Dirección Nacional de Inteligencia.

Esto significa que cuando hoy hablamos del DNI estamos hablando de la Dirección Nacional de Inteligencia.

Y aquí comienza lo verdaderamente interesante.

La DNI no trabaja como una institución aislada.

La Ley 1-26 establece que los integrantes del Sistema Nacional de Inteligencia deben relacionarse y cooperar para intercambiar información con el propósito de producir inteligencia estratégica, bajo la rectoría de la DNI.

DNI: el órgano rector de la inteligencia nacional

La Ley 1-26 establece expresamente que la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) es el órgano rector del Sistema Nacional de Inteligencia.

Esto es fundamental para comprender la estructura actual.

La DNI tiene la responsabilidad de dirigir las actividades de inteligencia y contrainteligencia relacionadas con la seguridad nacional que desarrollen los organismos militares, policiales y financieros que forman parte del sistema, respetando las leyes específicas que regulan a cada institución.

En otras palabras:

la DNI no sustituye a todas las demás instituciones.

Su función es ejercer la rectoría y coordinación del sistema de inteligencia nacional.

La legislación también establece mecanismos de cooperación con organismos públicos y privados cuando sea necesario para sus funciones, dentro del marco legal correspondiente.

Este punto es especialmente importante para las organizaciones de la sociedad civil.

¿Qué instituciones forman parte del Sistema Nacional de Inteligencia?

El reglamento de aplicación de la Ley 1-26, establecido mediante el Decreto 291-26, identifica los principales integrantes del Sistema Nacional de Inteligencia.

Entre ellos están:

  • La Dirección Nacional de Inteligencia, como órgano rector.
  • Las unidades militares J-2, G-2, M-2 y A-2, que integran el subsistema de inteligencia militar.
  • La Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional (DINTEL), en sus funciones de inteligencia delictiva.
  • El Centro de Información y Coordinación Conjunta (CICC) de la DNCD, en su función de inteligencia contra el narcotráfico.
  • Otros organismos del Estado que, por la información que manejan o por sus capacidades técnicas, puedan contribuir al sistema.

Aquí encontramos una diferencia importante respecto de la percepción que muchas personas tienen.

No existe una sola inteligencia.

Ministerio de Defensa y Fuerzas Armadas: la defensa del Estado

El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas tienen una misión distinta a la de la DNI.

Su ámbito corresponde fundamentalmente a la defensa nacional, la soberanía, la integridad territorial y las responsabilidades que la Constitución y las leyes les asignan.

Dentro de las Fuerzas Armadas existe además una estructura de inteligencia militar.

El reglamento de la Ley 1-26 identifica específicamente las unidades J-2, G-2, M-2 y A-2 dentro del subsistema de inteligencia militar.

Por eso debemos evitar una confusión frecuente:

inteligencia nacional e inteligencia militar están relacionadas, pero no son exactamente lo mismo.

La primera tiene una visión estratégica nacional.

La segunda se desarrolla dentro del ámbito militar y de la defensa.

¿Qué es el J2?

Cuando escuchamos hablar del J2, estamos hablando de un componente de inteligencia militar.

Su trabajo está vinculado al ámbito de las Fuerzas Armadas.

Y precisamente por formar parte del Sistema Nacional de Inteligencia, su información puede integrarse con la de otros organismos cuando corresponda.

Esto resulta particularmente importante cuando una amenaza supera las fronteras de una sola institución. un sistema.

Policía Nacional: seguridad ciudadana e inteligencia delictiva

La Policía Nacional tiene una función diferente.

Su responsabilidad está directamente relacionada con la seguridad ciudadana, la prevención y persecución del delito y las investigaciones dentro de sus competencias.

Pero también posee un componente de inteligencia.

El reglamento de la Ley 1-26 identifica a la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional (DINTEL) dentro del Sistema Nacional de Inteligencia, específicamente en sus funciones de inteligencia delictiva.

Esto nos permite entender que la Policía tiene dos dimensiones que pueden relacionarse:

investigación criminal e inteligencia delictiva.

Una investigación puede buscar esclarecer un delito.

La inteligencia puede ayudar a identificar patrones, estructuras, amenazas y relaciones que permitan comprender mejor el fenómeno.

DNCD: inteligencia contra el narcotráfico

La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) tiene como uno de sus principales ámbitos de actuación la lucha contra el narcotráfico.

Dentro del Sistema Nacional de Inteligencia se encuentra el Centro de Información y Coordinación Conjunta (CICC) de la DNCD, específicamente en su función de inteligencia contra el narcotráfico.

Y aquí aparece otro elemento importante.

Las organizaciones criminales modernas rara vez se limitan a una sola actividad.

Una misma estructura puede relacionarse con narcotráfico, lavado de activos, tráfico ilícito de migrantes, trata de personas, falsificación de documentos, corrupción y delitos cometidos mediante tecnologías.

Por eso el intercambio de información puede ser determinante.

CNCS: cuando la amenaza está en el mundo digital

Hoy existe un escenario que hace años no tenía la misma dimensión:

el ciberespacio.

El Centro Nacional de Ciberseguridad (CNCS) tiene como misión formular, coordinar y supervisar políticas públicas de ciberseguridad y contribuir a la protección de infraestructuras críticas y capacidades nacionales frente a amenazas cibernéticas.

En 2026 también se han producido acuerdos de cooperación relacionados con la DNI y la ciberseguridad.

Por ejemplo, el Gobierno informó sobre un acuerdo entre INDOTEL y la DNI para fortalecer capacidades humanas y técnicas en detección y mitigación de tráfico malicioso y coordinar respuestas ante amenazas híbridas internas y externas que afecten infraestructuras tecnológicas y servicios de telecomunicaciones.

Esto demuestra que la seguridad nacional ya no se limita al territorio físico.

Una amenaza también puede aparecer detrás de una computadora o un teléfono.

Tienen investigadores.

Poseen capacidades técnicas.

Tienen mecanismos de cooperación internacional.

Tienen unidades especializadas.

Pero las organizaciones sociales también acumulan conocimiento.

Una ONG que trabaja durante años con comunidades y víctimas puede observar patrones que no necesariamente aparecen inmediatamente en un expediente policial.

Puede identificar nuevas formas de captación.

Puede conocer las vulnerabilidades de determinadas comunidades.

Puede recibir testimonios.

Puede detectar cambios en las modalidades de explotación.

Puede educar a jóvenes para reconocer señales de alerta.

Ese conocimiento también tiene valor preventivo.

Capacitación: una vía de cooperación

Desde nuestra perspectiva, una relación institucional responsable puede desarrollarse mediante:

capacitación.

Una agencia puede capacitar a organizaciones sociales sobre:

  • protección de información;
  • preservación de evidencias;
  • seguridad digital;
  • identificación de riesgos;
  • canales de denuncia;
  • protección de víctimas;
  • indicadores de trata;
  • prevención de captación digital.

Y una organización especializada puede compartir conocimientos sobre:

  • modalidades de trata;
  • factores de vulnerabilidad;
  • identificación temprana de víctimas;
  • prevención comunitaria;
  • experiencia de sobrevivientes;
  • patrones de captación;
  • riesgos en determinados territorios;
  • educación preventiva.

El objetivo no es intercambiar información clasificada.

El objetivo es intercambiar conocimiento especializado dentro de los límites de la ley.

que parece.

Está la DNI, como órgano rector del Sistema Nacional de Inteligencia.

Están las Fuerzas Armadas y sus estructuras de inteligencia militar.

Está la Policía Nacional y su inteligencia delictiva.

Está la DNCD y su inteligencia contra el narcotráfico.

Está el CNCS, frente a las amenazas del mundo digital.

Está el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, como órgano consultivo del Presidente en materia de seguridad y defensa.

Y existen otros organismos públicos que pueden aportar información o capacidades al sistema cuando corresponda.

Pero hay algo más.

También está la sociedad.

Porque una sociedad informada puede detectar una señal de alerta antes de que se convierta en una tragedia.

Una comunidad capacitada puede proteger a sus jóvenes.

Una organización preparada puede orientar a una víctima.

Y una institución que sabe escuchar puede recibir información que ayude a anticipar una amenaza.

En la lucha contra la trata de personas, la prevención puede comenzar mucho antes de una investigación criminal.

Puede comenzar con conocimiento.

Puede comenzar con capacitación.

Puede comenzar con cooperación.

Y, en algunos casos, puede comenzar simplemente porque alguien supo reconocer que aquello que estaba viendo no era normal.

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