Red de explotación sexual cae en Puerto Plata: rescatan 62 mujeres en Sosúa y Cabarete

La Fundación RATT Dominicana advierte que las redes de trata siguen creciendo en zonas turísticas vulnerables del Caribe.

Rescatan 62 mujeres dominicanas y haitianas tras desmantelar una red de explotación sexual que operaba en Sosúa y Cabarete, en Puerto Plata. Seis personas fueron arrestadas durante el operativo.

La explotación sexual volvió a encender las alarmas en la costa norte de República Dominicana tras el rescate de 62 mujeres durante un amplio operativo ejecutado por autoridades en Cabarete y Sosúa, provincia Puerto Plata.

La investigación, coordinada por la Procuraduría Especializada Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas (PETT), permitió desmantelar una red criminal integrada por dominicanos y extranjeros que presuntamente operaba bajo esquemas de trata de personas, explotación sexual comercial y proxenetismo.

Las autoridades confirmaron el arresto de seis personas identificadas como Franklin Alberto García Brito, conocido como “Quijá”, Rosa Iris Almarante, Belkis María Salas Díaz De Heinsen, una mujer identificada como Lurdes y/o Louders, además de la ciudadana haitiana Nehemie Granicher y el español Peter Granicher.

Durante la intervención fueron ejecutados siete allanamientos simultáneos en distintos puntos turísticos de Sosúa y Cabarete, dos zonas históricamente señaladas por organismos internacionales debido al crecimiento de redes vinculadas a explotación sexual y tráfico humano.

De acuerdo con las autoridades, entre las víctimas rescatadas había 51 mujeres dominicanas y 11 haitianas, quienes fueron puestas bajo protección del sistema de Asistencia y Protección a Víctimas y Testigos de la Procuraduría General de la República.

Además, unos 25 hombres indocumentados, en su mayoría haitianos, fueron entregados a la Dirección General de Migración.

En los allanamientos también fueron ocupadas armas de fuego, vehículos, computadoras, teléfonos celulares, dinero en efectivo, libros de registro y una gran cantidad de preservativos, evidencias que forman parte de la investigación judicial.

Un problema que sigue creciendo en zonas turísticas

El caso vuelve a colocar el foco sobre las redes de trata que operan en polos turísticos del Caribe, donde organizaciones criminales aprovechan condiciones de vulnerabilidad social, pobreza, migración irregular y explotación económica para captar víctimas.

Diversos organismos internacionales han advertido que la trata de personas continúa creciendo silenciosamente en destinos turísticos de América Latina y el Caribe, especialmente donde confluyen migración, turismo sexual y economías informales.

En República Dominicana, provincias turísticas como Puerto Plata, La Altagracia y zonas fronterizas han sido objeto de investigaciones recurrentes relacionadas con explotación sexual y tráfico ilícito de migrantes.

RATT Dominicana alerta sobre aumento de riesgos

La Fundación RATT Dominicana, organización enfocada en la prevención y combate de la trata y tráfico de personas en República Dominicana y el Caribe, ha advertido sobre el incremento de modalidades de captación vinculadas a vulnerabilidad económica, migración y explotación sexual.

La entidad desarrolla programas de prevención, orientación comunitaria y asistencia a víctimas de trata, además de campañas educativas enfocadas en identificar señales de riesgo y reducir la explotación humana en entornos vulnerables.

Según explica la organización, muchas víctimas son captadas mediante falsas promesas de empleo, apoyo económico o relaciones sentimentales, terminando atrapadas en estructuras criminales que operan tanto a nivel local como transnacional.

Puerto Plata y el desafío pendiente

Aunque las autoridades han incrementado los operativos contra estas redes, expertos en derechos humanos consideran que todavía existen grandes desafíos en materia de prevención, protección de víctimas y persecución del crimen organizado vinculado a explotación sexual.

El caso de Sosúa y Cabarete vuelve a evidenciar cómo las redes criminales continúan utilizando zonas turísticas para desarrollar actividades ilícitas que afectan principalmente a mujeres en condiciones de vulnerabilidad.

Las investigaciones continúan abiertas mientras el Ministerio Público profundiza las pesquisas para determinar el alcance completo de la estructura criminal y posibles conexiones internacionales.

Comparte a travez de: