Una psicóloga infantil comparte su experiencia de trabajo y explica por qué acercarse al niño, conocerlo y escucharlo es el primer paso para acompañarlo.
¿Un niño víctima de abuso sexual infantil se puede recuperar?
Es una pregunta que me hacen permanentemente en el trabajo con la Fundación RATT Dominicana. Me preguntan si hay posibilidad de recuperación para un niño que ha sido víctima de abuso sexual.
Desde la psicología puedo decir que son cuadros complejos de acompañar. Demandan romper esquemas mentales previos en el terapeuta y, sobre todo, aprender a mirar cada caso como una historia particular.
En mi trabajo como psicóloga infantil hay algunas cosas que considero fundamentales.
Construir un vínculo con el niño
Lo más fundamental es hacer un buen vínculo con el niño o adolescente.
Tratar de conocerlo. Interactuar con él. Conversar.
Intentar descubrir cómo está su pensamiento, cómo se siente y algo que para mí es muy importante: cómo se relaciona y quiénes están en su entorno.
Quiénes están cerca de él. Con quién tiene confianza. Cómo se relaciona con su familia. Cómo se relaciona con otros niños.
Todo eso me ayuda a conocer al niño.
Porque no se trata solamente de saber qué le pasó.
Se trata de saber quién es.
Escuchar terapéuticamente
Después está la escucha terapéutica.
Escuchar lo que tenga para decirnos, pero también estar atentos a aquello que quizás todavía no puede expresar con palabras.
El juego puede decir mucho.
Los dibujos también.
En mi trabajo utilizo el juego diagnóstico, los dibujos proyectivos y las entrevistas semidirigidas como herramientas psicológicas.
Voy observando qué aparece en cada una y cómo se relaciona con lo que voy conociendo del niño.
No se puede mirar una sola cosa y sacar una conclusión.
Hay que ir armando el cuadro poco a poco.
La Organización Mundial de la Salud plantea que la atención a los niños víctimas de abuso sexual debe ser empática, respetuosa y centrada en sus necesidades y seguridad.
Observar de lo general a lo particular
También trato de observar el cuadro desde lo general a lo particular.
Encontrar en cada técnica, en cada conversación y en cada encuentro aquellos elementos que me permitan comprender mejor qué está pasando.
Cómo está el niño.
Cómo se siente.
Cómo se comporta.
Cómo se relaciona.
Qué ha cambiado en él.
No todos los niños reaccionan igual frente a una experiencia de abuso sexual. Algunos pueden mostrar miedo, ansiedad, tristeza o cambios en su comportamiento. Otros pueden no mostrar señales tan evidentes.
Por eso hay que tener paciencia.
Hay que observar.
Y hay que escuchar.
La recuperación lleva tiempo
Cuando me preguntan si un niño puede recuperarse, considero que sí, pero no podemos pensar en una recuperación inmediata.
Es un proceso.
Recuperarse no significa olvidar lo ocurrido.
Significa poder volver a sentirse seguro, recuperar confianza y encontrar herramientas para seguir adelante.
La atención psicológica especializada puede ayudar en ese proceso, y existen tratamientos centrados en el trauma que cuentan con evidencia para niños y adolescentes.
Pero antes de cualquier técnica está el vínculo.
Antes de cualquier diagnóstico está el niño.
Y eso es algo que nunca debemos perder de vista.
Porque detrás de cada caso hay un niño que necesita ser escuchado, protegido y acompañado.
Y muchas veces, para comenzar a ayudarlo, primero tenemos que sentarnos frente a él y simplemente empezar a conocerlo.
“Antes de cualquier técnica está el vínculo. Antes de cualquier diagnóstico está el niño. Y eso es algo que nunca debemos perder de vista.”
Ana María Bogado
Asesora de la Fundación RATT Dominicana y Países Asociados
Magíster en Familia | Licenciada en Psicología
Contacto: +54 9 3764-539844