Psicóloga forense después del rescate: Observatorio de Trata Dominicana

El rescate no termina cuando la víctima llega a Fiscalía. Comienza otra etapa de protección, atención, evaluación y recuperación.

Cuando una víctima de trata es rescatada y ya está en manos de la Fiscalía, muchas personas pueden pensar que el trabajo terminó.
Yo diría todo lo contrario.
Ahí comienza otra etapa.
Porque esa víctima no llega solamente con la ropa que lleva puesta.
Llega cargada de frustraciones, de miedo, de trauma, de abuso, de explotación y, en muchos casos, de violaciones y violencia.
Y entonces viene una pregunta que considero fundamental:
¿Qué hacemos después con esa persona?
La víctima llega a Fiscalía, ¿y después qué?
Vamos a plantear un caso hipotético.
Una mujer acaba de ser rescatada de una situación de trata de personas.
La Fiscalía la recibe bajo protección.
Dependiendo de las circunstancias y de los mecanismos existentes, puede ser trasladada a una casa de acogida o a otro espacio seguro.
Allí debe recibir alimentación.
Atención médica.
Protección.
Seguridad.
Acompañamiento.
Y un lugar donde pueda comenzar a sentirse nuevamente una persona y no simplemente una víctima.
La respuesta internacional a la trata recomienda precisamente un enfoque centrado en la persona y sensible al trauma. UNODC destaca la importancia de que las investigaciones adopten un enfoque centrado en la víctima y basado en el trauma.
Pero aquí viene la parte que muchas veces no vemos.
¿Qué está pasando dentro de la cabeza de esa persona?
Ahí aparece la psicóloga
Y aquí muchos me dirán:
¿Pero qué hace una psicóloga forense en ese momento?
Porque no estamos hablando simplemente de una profesional que va a sentarse con la víctima para preguntarle cómo se siente.
La psicóloga forense tiene una función relacionada con el sistema de justicia.
Puede realizar evaluaciones psicológicas cuando existen cuestiones relevantes para un proceso legal y aportar sus conclusiones profesionales dentro de los límites de su competencia.
La APA explica que la psicología forense aplica conocimientos y técnicas psicológicas a situaciones relacionadas con los sistemas civiles y penales, incluyendo evaluaciones y la aportación de conocimiento experto.
Por eso, su presencia puede ser importante en una investigación de trata.
Pero quiero hacer una aclaración:
la psicóloga forense no llega para interrogar a la víctima.
Tampoco llega para decidir si la persona está diciendo la verdad o si el tratante es culpable.
Su trabajo es otro.
Primero está la persona
Si yo tengo delante a una mujer que acaba de salir de una situación de explotación, no puedo mirarla solamente como una pieza del expediente.
Tengo que entender que posiblemente viene de una experiencia traumática.
Puede estar asustada.
Puede sentirse culpable.
Puede sentir vergüenza.
Puede estar confundida.
Puede desconfiar de las autoridades.
Puede incluso defender emocionalmente a la persona que la explotaba.
Y esto último puede resultar incomprensible para muchas personas.
Pero precisamente por eso necesitamos profesionales capacitados.
La OIM plantea la necesidad de servicios de salud mental y apoyo psicosocial para las personas sobrevivientes de trata, así como una atención que tome en cuenta las consecuencias de las experiencias traumáticas.
No podemos exigirle una historia perfecta
Aquí quiero detenerme porque esto es muy importante.
Hay víctimas que pueden contar perfectamente algunas cosas y otras no.
Una víctima puede recordar el rostro de una persona, pero no recordar exactamente el día.
Puede recordar una habitación, pero no saber cuánto tiempo permaneció allí.
Puede recordar una agresión, pero no recordar qué ocurrió inmediatamente antes.
Y alguien puede preguntarse:
“¿Pero cómo es posible que no recuerde?”
Precisamente ahí es donde necesitamos conocimiento profesional.
La entrevista a una víctima de trata debe realizarse con cuidado. UNODC contempla una preparación previa, la explicación del proceso y técnicas de entrevista que permitan obtener información sin aumentar innecesariamente el daño.
Por eso no podemos convertir cada contradicción en una acusación de mentira.
¿Y por qué puede existir dificultad para recordar?
En algunos casos que me han contado, las víctimas dicen algo que llama mucho la atención:
“Hay cosas que no recuerdo.”
Y cuando uno profundiza en su historia, aparecen situaciones de violencia, miedo, consumo de alcohol o drogas, aislamiento, amenazas y períodos prolongados de explotación.
Esto no significa que toda dificultad de memoria tenga una única explicación.
Tampoco significa que una memoria fragmentada demuestre que ocurrió trata.
Lo que significa es que la memoria y el trauma son asuntos que deben ser evaluados profesionalmente, no interpretados desde una conversación improvisada.
La OIM recomienda que la identificación y atención de víctimas se realice mediante personal capacitado y con enfoques sensibles al trauma.
La psicóloga forense evalúa, no adivina
Otra cosa que debemos entender.
La psicóloga forense no puede mirar a una víctima y decir:
“Esta persona fue víctima de trata porque está llorando”.
No.
Tampoco puede decir:
“Esta persona está tranquila, entonces está mintiendo”.
Tampoco.
Las emociones no funcionan de esa manera.
Una persona puede llorar.
Otra puede quedarse callada.
Otra puede reír nerviosamente.
Otra puede parecer completamente fría mientras cuenta algo terrible.
El profesional debe interpretar esas manifestaciones dentro de una evaluación científica y contextualizada.
Las guías de la APA señalan la importancia de que las evaluaciones forenses sean realizadas con competencia, imparcialidad y procedimientos adecuados.
¿Qué puede evaluar?
Dependiendo de la finalidad de la evaluación y de las preguntas jurídicas planteadas, la profesional puede estudiar diferentes aspectos psicológicos.
Por ejemplo:
El impacto emocional.
La presencia de síntomas traumáticos.
Ansiedad o depresión.
Miedo.
Alteraciones del sueño.
Dificultades de concentración.
Problemas relacionados con la memoria.
Dependencia emocional.
Sentimientos de culpa o vergüenza.
Y otros elementos psicológicos relevantes para la cuestión que se esté evaluando.
Pero vuelvo a decirlo:
esto no significa que un síntoma sea una prueba automática de trata.
La evaluación psicológica es una pieza dentro de una investigación mucho más grande.
Hay que evitar la revictimización
Aquí tenemos otro problema.
Si una víctima pasa por Policía, Fiscalía, médicos, trabajadores sociales, psicólogos e investigadores y cada uno le pide que vuelva a contar desde cero todo lo ocurrido, podemos terminar haciendo algo terrible:
hacer que la persona reviva una y otra vez lo que sufrió.
Por eso la coordinación entre instituciones es tan importante.
UNODC recomienda enfoques de entrevista centrados en la víctima y sensibles al trauma, precisamente para reducir riesgos de daño adicional y mejorar la calidad de la información obtenida.
Yo lo resumiría de una manera muy sencilla:
investigar no significa hacer sufrir nuevamente a la víctima.
La casa de acogida no es solamente una habitación
Cuando hablamos de una casa de acogida, tampoco debemos imaginar simplemente cuatro paredes.
Es un espacio donde la víctima debe recuperar seguridad.
Allí puede comenzar a dormir.
Comer adecuadamente.
Recibir atención médica.
Hablar con profesionales.
Recibir orientación.
Sentirse protegida.
Y comenzar a pensar nuevamente en su futuro.
La OIM plantea que la recuperación, rehabilitación y reintegración de personas víctimas de trata puede requerir diferentes formas de apoyo durante un proceso que puede ser prolongado.
Por eso digo:
el rescate es solamente la puerta de entrada.
¿Y dónde entra la psicóloga forense?
En este punto debemos separar dos cosas.
Una profesional puede estar encargada de la atención psicológica y terapéutica.
Otra intervención puede tener carácter forense, cuando existe una pregunta relacionada con el sistema de justicia que requiere conocimiento psicológico especializado.
No debemos confundir ambas funciones.
La psicología forense trabaja precisamente en esa intersección entre la psicología y el sistema legal.
Y cuando existe una evaluación forense, las conclusiones deben estar sustentadas en información y técnicas suficientes para respaldarlas. La APA establece este principio para las opiniones y conclusiones profesionales en el ámbito forense.
Después viene la documentación
La evaluación no termina cuando la víctima sale del consultorio.
Hay que documentar.
¿Qué se evaluó?
¿Cuál fue la metodología?
¿Qué información fue obtenida?
¿Qué observó la profesional?
¿Qué resultados encontró?
¿Cuáles son sus conclusiones?
¿Y cuáles son los límites de esas conclusiones?
Esto es fundamental.
Porque en una investigación seria no solamente importa lo que encontramos.
También importa cómo lo encontramos.
Ahí aparece algo que para nosotros es esencial:
la trazabilidad.
ORS5-RATT: mirar lo que hay detrás del rescate
Desde nuestra metodología ORS5-RATT, el rescate no representa el final.
Representa una nueva fase.
Recopilar: recoger la información disponible sin contaminar el relato de la víctima.
Analizar: estudiar los elementos psicológicos, médicos, sociales, digitales y judiciales.
Trazar: establecer conexiones entre personas, lugares, comunicaciones, movimientos y hechos.
Transformar: convertir esa información en conocimiento útil para proteger a la víctima y fortalecer la investigación.
Y aquí quiero dejar algo muy claro para los profesionales y activistas que trabajan estos temas:
la víctima no es el expediente.
La víctima es una persona.
El expediente es la herramienta mediante la cual el Estado busca establecer qué ocurrió y llevar a los responsables ante la justicia.
Un caso hipotético
Imaginemos que una mujer es rescatada después de meses de explotación sexual.
Llega a Fiscalía.
Está protegida.
La trasladan a una casa de acogida.
Come.
Duerme.
Recibe atención médica.
Pero cuando llega la noche tiene miedo.
No quiere hablar.
Después comienza a contar algunas cosas.
Recuerda perfectamente el lugar donde la explotaban.
Recuerda a quien la captó.
Pero no puede establecer con exactitud cuándo ocurrieron determinados hechos.
En algunos momentos se contradice.
¿Qué hacemos?
¿La acusamos de mentir?
No.
Primero hay que entender qué está ocurriendo con esa persona.
Ahí intervienen los profesionales correspondientes.
Médicos.
Psicólogos.
Trabajadores sociales.
Abogados.
Fiscales.
Investigadores.
Y, cuando corresponda, la psicóloga forense.
Cada uno desde su competencia.
La justicia también necesita comprender el trauma
Una investigación de trata no puede depender únicamente de que la víctima sea capaz de entregar una narración perfecta.
Hay que buscar otros elementos.
Documentos.
Mensajes.
Comunicaciones obtenidas legalmente.
Testimonios.
Registros.
Movimientos.
Información financiera.
Evidencia digital.
Informes médicos.
Evaluaciones psicológicas.
Y todos los demás elementos que legalmente puedan incorporarse a la investigación.
La propia UNODC insiste en que las investigaciones de trata deben adoptar enfoques centrados en las víctimas y sensibles al trauma.
Eso significa que la víctima debe ser protegida mientras la investigación continúa.
Después del rescate comienza otra batalla
A veces hablamos mucho del operativo.
De cuántas personas fueron rescatadas.
De cuántos detenidos hubo.
De cuántos allanamientos se realizaron.
Pero hablamos muy poco de lo que sucede después.
Y yo creo que ahí tenemos que poner la mirada.
Porque una mujer puede salir físicamente de una habitación donde fue explotada y todavía continuar encerrada dentro del miedo.
Puede haber dejado atrás al explotador, pero seguir viviendo con sus amenazas dentro de la cabeza.
Puede estar libre físicamente y todavía no sentirse libre emocionalmente.
Ahí está uno de los grandes desafíos después del rescate.
Por eso, cuando la víctima llega a Fiscalía y posteriormente a un lugar seguro, no estamos frente a un simple trámite.
Estamos frente a una persona que necesita protección, atención, evaluación y tiempo para reconstruir su vida.
Y dentro de esa respuesta interdisciplinaria, cuando corresponde, la psicóloga forense puede convertirse en una pieza importante para ayudar a comprender los efectos psicológicos de la experiencia y aportar conocimiento especializado al proceso judicial.
Pero nunca debemos olvidar lo esencial:
primero está la persona.
Después está el expediente.
Porque rescatar a una víctima de trata no significa solamente sacarla del lugar donde era explotada.
Rescatarla también significa ayudarla a recuperar su seguridad, su dignidad y el control de su propia vida.
Observatorio de Trata Dominicana
Fundación RATT Dominicana — Investigación y análisis basado en fuentes abiertas (OSINT), con apoyo de literatura técnica internacional y un caso hipotético. Este artículo no describe un expediente real ni sustituye los protocolos de las autoridades, profesionales de la salud o del sistema de justicia.
Fuentes OSINT
American Psychological Association (APA): psicología forense y su aplicación al sistema judicial.
Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC): entrevistas, identificación y enfoques centrados en víctimas de trata.
Organización Internacional para las Migraciones (OIM): atención psicosocial y salud mental de personas víctimas de trata.
Organización Mundial de la Salud (OMS): atención sanitaria y psicológica a sobrevivientes de trata.