Observatorio Fundación RATT: La Policía y el reto de recuperar la confianza

La Policía Nacional presenta modernización, formación y tecnología, pero la confianza ciudadana sigue siendo el principal desafío para una transformación real.

La Policía Nacional asegura que avanza hacia una nueva etapa de transformación institucional. Habla de modernización operativa, preparación académica, tecnología y cooperación internacional.

Pero existe una pregunta que sigue presente en la sociedad dominicana: ¿cómo percibe el ciudadano ese cambio cuando está frente a un agente en la calle?

Porque una reforma policial no solamente se mide por nuevas instalaciones, equipos o acuerdos internacionales. También se mide en el momento más sencillo y más importante: cuando una persona común tiene contacto directo con un representante de la autoridad.

Ahí es donde comienza la verdadera prueba de confianza.

Policía Nacional anuncia avances en su transformación institucional

Durante la segunda semana de julio, la Policía Nacional informó sobre una serie de iniciativas que forman parte de su proceso de transformación institucional, orientadas a fortalecer la capacidad operativa, la formación profesional de sus miembros y la seguridad ciudadana.

Entre los avances comunicados está la participación del director general de la Policía Nacional, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, en la inauguración de la nueva sede del Cuerpo Especializado de Mitigación a Emergencias y Desastres (CEMED), una infraestructura equipada para fortalecer la respuesta ante situaciones de emergencia.

La institución también destacó el aniversario número 22 del Instituto Policial de Educación Superior (IPES), resaltando la preparación académica y profesionalización de los agentes policiales.

Asimismo, informó una coordinación con el Servicio Nacional de Salud (SNS) para reforzar la seguridad en centros hospitalarios públicos mediante la incorporación de más de 700 agentes, protocolos de respuesta rápida y trabajo conjunto con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1.

En el área tecnológica, la Policía indicó que busca identificar talentos entre los nuevos aspirantes para integrarlos a proyectos de innovación y transformación digital.

Además, anunció la designación del teniente coronel Iván Castillo Silfa como Oficial de Enlace Internacional ante la Comunidad de Policías de América (AMERIPOL), con sede en Bogotá, Colombia, con el propósito de fortalecer el intercambio de información y la cooperación contra el crimen organizado transnacional.

El gran reto: recuperar la confianza de la población

Mientras la institución presenta estos avances, existe otra realidad que forma parte de la conversación diaria de muchos ciudadanos.

Una población que durante años ha expresado preocupación por actuaciones incorrectas de algunos agentes y que espera que la transformación anunciada también llegue al trato humano.

Para muchos dominicanos, ser detenido por un policía todavía genera incertidumbre.

La persona no siempre sabe si se encuentra ante un procedimiento rutinario, una aclaración o una situación donde pueda sentirse vulnerable.

El reto de la reforma policial no es solamente tener mejores herramientas. Es lograr que cada ciudadano entienda que la autoridad está para protegerlo dentro del marco de la ley.

Una experiencia ciudadana frente al uniforme

La discusión sobre la transformación policial no solamente ocurre en informes oficiales o declaraciones públicas. También ocurre en las calles.

En una ocasión, varios agentes detuvieron mi vehículo y me solicitaron los documentos.

Como ciudadano, pregunté cuál era la razón de la detención y si había cometido alguna infracción, como pasar una luz roja.

Después de realizar esa pregunta percibí un ambiente de mayor tensión y nuevamente me solicitaron los documentos.

Esta experiencia personal no busca señalar la actuación de todos los agentes policiales, porque existen hombres y mujeres dentro de la institución que realizan su trabajo con responsabilidad.

Pero sí refleja una preocupación que muchos ciudadanos expresan: la necesidad de que cada intervención policial sea clara, respetuosa y basada en procedimientos establecidos.

La confianza se construye precisamente en esos pequeños momentos donde un ciudadano y un agente se encuentran frente a frente.

La transformación debe sentirse en la calle

La modernización policial es necesaria. Una institución responsable de la seguridad ciudadana necesita capacitación, tecnología, controles internos y cooperación con organismos nacionales e internacionales.
Pero la verdadera transformación no puede quedarse solamente en los anuncios.
Debe verse cuando una madre observa un patrullaje y siente seguridad.
Cuando un joven es detenido y sabe que será tratado con respeto.
Cuando cualquier ciudadano entiende que sus derechos serán protegidos durante un procedimiento.
Una Policía fuerte no es únicamente la que tiene recursos. Es la que tiene legitimidad y confianza.

Análisis del Observatorio Fundación RATT Dominicana


Desde una perspectiva de seguridad ciudadana y derechos humanos, la reforma policial representa un proceso fundamental para fortalecer el Estado de derecho.
La profesionalización de los agentes debe ir acompañada de mecanismos efectivos de supervisión, transparencia, rendición de cuentas y formación permanente en derechos fundamentales.
La seguridad pública necesita una relación de cooperación entre ciudadanía y autoridades.
Cuando existe confianza, las comunidades colaboran más con la prevención del delito y con las investigaciones.
Pero cuando existe temor o distancia, esa relación se debilita.
Por eso, el mayor desafío de la transformación policial no solamente es institucional: es humano.
El uniforme debe representar protección, respeto y servicio.

La Policía Nacional tiene ante sí el desafío de convertir sus avances institucionales en una realidad visible para la población.
La ciudadanía espera una Policía moderna, preparada y firme contra el delito, pero también cercana y respetuosa de los derechos.


La transformación más importante será aquella que ocurra en cada calle, en cada barrio y en cada interacción entre un agente y un ciudadano.


Porque la seguridad de un país no se construye solamente con autoridad; también se construye con confianza.