¿Llegar a los 60 significa que tu propósito terminó?

Cumplir 60 años no significa que terminó el propósito; puede ser el comienzo de una etapa donde la experiencia se convierte en fruto.

¿Y si los años más importantes de tu vida todavía no han comenzado? Abraham tenía 75 años y Moisés 80 cuando entraron en nuevas etapas de su propósito.

Llegar a los 60 años significa que ya viviste lo más importante de tu vida?
Yo creo que no.
Jesús dijo en Juan 15:16: «No me eligieron ustedes a mí, sino que yo los elegí a ustedes, y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure».
A los 60 quizás comienza otra etapa. Una etapa donde la experiencia, las heridas y todo lo aprendido pueden convertirse en propósito.
Porque mientras Dios te dé vida, todavía hay fruto que Dominicana: Esta afirmación no tiene fecha de caducidad. Mientras estés vivo, Dios todavía puede tener un propósito para ti.

Muchos creen que la vejez es tiempo de retirarse, pero la Biblia muestra lo contrario. Abraham tenía 75 años cuando Dios lo llamó a comenzar una nueva etapa: «Vete de tu tierra…» (Génesis 12:1).

Quizás los años más importantes de tu vida no quedaron atrás. Quizás están por comenzar.

Porque cuando Dios llama, la edad no es un límite.
Dar fruto no depende de la edad, sino de la disposición del corazón.

Moisés tenía 80 años cuando Dios lo llamó. Había pasado décadas en el desierto, lejos de lo que parecía ser su propósito. Quizás pensó que su historia ya había terminado.

Pero fue precisamente allí donde Dios lo llamó.

Moisés preguntó: «¿Quién soy yo para que vaya al faraón?» (Éxodo 3:11).

Y Dios no le respondió hablando de su edad ni de sus capacidades. Le dijo: «Yo estaré contigo» (Éxodo 3:12).

Esa es la clave: cuando Dios te llama, no importa cuántos años tengas. Su presencia es suficiente para comenzar una nueva etapa

Dominicana: La revelación

Abraham fue llamado a los 75. Moisés, a los 80. Ninguno estaba comenzando su vida; estaban entrando en una nueva etapa de su propósito.

La revelación es sencilla: Dios no mide tu utilidad por su edad, sino por tu disposición.

Tal vez ud piensas que ya pasó tu tiempo. Pero quizás Dios está preparando precisamente ahora aquello para lo que te ha estado formando durante todos estos años.

No confundas el retiro de una etapa con el final de su propósito.

Mientras haya vida, todavía puede haber llamado. Y donde Dios llama, también dice: «Yo estaré contigo».