MIREX preside la CITIM y coordina la respuesta del Estado frente a la trata. El Observatorio RATT inicia una investigación sobre presupuesto, ejecución y protección de víctimas.
La pregunta nació en una clase
La pregunta surgió en una de nuestras clases de capacitación con los jóvenes que estamos preparando como voluntarios.
¿Por qué algunas instituciones y organizaciones no aparecen dentro de la cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores, MIREX, en materia de trata de personas? ¿Existe un grupo cerrado de organizaciones que puede participar? ¿O simplemente existen mecanismos que deben cumplirse?
Yo les explicaba que no debemos mirar el tema de esa manera.
MIREX tiene una responsabilidad importante en materia de trata de personas, especialmente cuando nuestros ciudadanos son víctimas fuera del territorio dominicano. Pero también existe una estructura interinstitucional que va mucho más allá de una oficina o de un ministerio.
Y ahí apareció una pregunta todavía más importante:
¿Cuánto dinero público se moviliza para combatir la trata de personas y cuál es la ruta que sigue ese dinero hasta llegar a una víctima?
Esa pregunta nos llevó a investigar.
MIREX no es la CITIM
Primero debemos poner las cosas en su lugar.
La Comisión Interinstitucional contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes, CITIM, no es simplemente un departamento del MIREX.
Es una estructura interinstitucional presidida por el Ministerio de Relaciones Exteriores y creada para coordinar la respuesta del Estado dominicano frente a estos delitos.
El MIREX cuenta, además, con áreas vinculadas con asuntos migratorios, trata y tráfico de personas y protección de nacionales en el exterior.
La CITIM articula instituciones públicas y contempla la cooperación con organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales.
Por eso, cuando hablamos de lucha contra la trata, no estamos hablando de una institución trabajando sola.
Estamos hablando de una red estatal de respuesta.
¿Quiénes forman parte?
El Plan Nacional de Acción contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes 2025-2028 identifica entre las instituciones que participan en esta estructura al Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de Interior y Policía, Ministerio de la Mujer, Ministerio de Trabajo, Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, Ministerio de Defensa, Ministerio de Turismo, Procuraduría General de la República, Policía Nacional, Dirección General de Migración, Dirección General de Pasaportes, Armada de República Dominicana, CONANI, CESTUR, Instituto Nacional de Migración y Supérate.
Cada institución tiene competencias diferentes.
Unas trabajan en prevención.
Otras en persecución.
Otras en protección, asistencia y reinserción.
Y precisamente por eso debemos conocer qué hace cada una y cuánto cuesta al Estado cumplir esa responsabilidad.
¿Y las ONG?
Aquí también debemos ser cuidadosos.
La información oficial del MIREX demuestra que existe cooperación con organizaciones no gubernamentales.
Un ejemplo concreto es el acuerdo firmado con A21, organización internacional especializada en la lucha contra la trata, para desarrollar en República Dominicana la campaña “¿Puedes Verme?”.
Esto demuestra que las ONG pueden cooperar con el Estado.
Pero existe una diferencia importante:
cooperar con la CITIM no necesariamente significa ser miembro formal de la comisión.
En la documentación pública revisada no encontramos una disposición que permita afirmar que cualquier ONG se convierte automáticamente en miembro de la CITIM simplemente por solicitarlo.
Por eso, desde el Observatorio preferimos no inventar requisitos.
Lo correcto es solicitar formalmente la información al MIREX y determinar cuáles son los mecanismos institucionales para que una organización de la sociedad civil pueda participar, colaborar o establecer acuerdos.
Cuando la víctima está fuera del país
Aquí aparece una de las responsabilidades más sensibles del MIREX.
¿Qué ocurre cuando una dominicana es víctima de trata en otro país?
La estructura diplomática y consular adquiere una importancia enorme.
MIREX dispone de mecanismos de protección y asistencia a nacionales dominicanos en el exterior, incluyendo situaciones de vulnerabilidad.
Su plataforma de servicios contempla la asistencia, protección y retorno de ciudadanos dominicanos en situación de vulnerabilidad en el extranjero, incluyendo casos relacionados con víctimas de trata.
Eso significa que una embajada o un consulado puede convertirse en una primera puerta institucional para una víctima dominicana.
Y aquí empieza nuestra ruta:
Víctima dominicana en el exterior
↓
Embajada o consulado
↓
MIREX
↓
Área competente de protección y asuntos migratorios
↓
Coordinación institucional
↓
Asistencia, protección o retorno
↓
Instituciones de protección y reinserción
No es solamente una ruta administrativa.
Es una ruta humana.
Detrás de cada expediente puede existir una joven engañada, una mujer explotada, un menor de edad, una familia que espera noticias o una persona que necesita regresar al país sin tener siquiera los recursos para hacerlo.
MIREX y Supérate
En febrero de 2024, MIREX y Supérate firmaron un acuerdo para fortalecer la asistencia a dominicanos identificados como víctimas de trata en el exterior después de su retorno.
Este punto es fundamental.
Porque demuestra que la respuesta no necesariamente termina cuando una víctima llega al aeropuerto.
Debe existir una etapa posterior de asistencia y reinserción.
Y entonces aparece otra pregunta:
¿Cuánto cuesta esa protección?
La primera cifra aparece en el presupuesto
La investigación nos llevó hasta la Dirección General de Presupuesto, DIGEPRES.
Para 2026, el presupuesto asignado al MIREX supera los RD$15,000 millones.
Pero aquí debemos tener mucho cuidado.
Encontrar una cifra grande dentro del presupuesto del MIREX no significa que todo ese dinero sea dinero destinado a combatir la trata.
Ese sería un error periodístico.
Dentro de la estructura presupuestaria aparece el producto relacionado con:
“Servicios consulares, migratorios y de protección a nacionales”.
Para 2026, este producto tiene una asignación de aproximadamente RD$2,774 millones.
Pero esos recursos no son exclusivamente para trata.
Incluyen servicios consulares, migratorios y protección de nacionales en sentido amplio.
Por tanto, no podemos decir que MIREX tiene RD$2,774 millones para combatir la trata.
No sería correcto.
Lo correcto es decir que existe una partida presupuestaria amplia dentro de la cual se encuentran funciones relacionadas con la protección de nacionales y que una investigación más profunda debe determinar qué recursos llegan específicamente a la atención de víctimas de trata.
Ahí comienza la verdadera investigación.
La ruta del dinero
Desde el análisis ORS5RATT, podemos plantear inicialmente esta ruta:
Presupuesto General del Estado
↓
MIREX
↓
Programas presupuestarios
↓
Servicios consulares, migratorios y protección de nacionales
↓
Estructura diplomática y consular
↓
Protección de dominicanos vulnerables
↓
Identificación de víctimas de trata
↓
Asistencia, protección y retorno
↓
Instituciones de reinserción y protección
Pero todavía falta una parte.
La ejecución.
Porque una cosa es lo que el Estado presupuesta y otra muy diferente es lo que realmente ejecuta.
La pregunta que todavía no tiene respuesta completa
¿Existe una partida que diga:
“Trata de personas: RD$X”?
En la estructura presupuestaria que hemos revisado no encontramos una partida individualizada de esa manera para cada embajada o consulado.
Y eso nos lleva a una pregunta todavía más interesante:
¿Cuánto dinero de los recursos generales de MIREX termina siendo utilizado en la protección de víctimas dominicanas de trata en el exterior?
Eso no se responde mirando solamente el presupuesto aprobado.
Tenemos que bajar al nivel de la ejecución.
Embajada por embajada
Aquí es donde nuestra investigación puede crecer.
España.
Estados Unidos.
Italia.
Panamá.
Ecuador.
Chile.
Argentina.
Colombia.
Y otros países donde existan antecedentes documentados de dominicanos víctimas de trata.
La metodología será sencilla, pero rigurosa:
Presupuesto → ejecución → misión diplomática → asistencia → casos → resultados.
Si existe dinero destinado a protección, debemos encontrarlo.
Si existe un programa, debemos identificarlo.
Si existe un convenio, debemos documentarlo.
Si existe una ONG que recibe recursos públicos o cooperación internacional, debemos identificar el mecanismo.
Y si no existe una partida específica para trata, también debemos decirlo.
El dinero no es solamente una cifra
Para nosotros, esta investigación no trata únicamente de pesos dominicanos.
Cuando hablamos de presupuesto estamos hablando de personas.
Si una joven dominicana está atrapada en otro país, el presupuesto puede significar para ella una llamada, orientación jurídica, documentación, traslado, protección consular, alojamiento temporal, retorno al país o asistencia después de regresar.
Por eso la pregunta “¿dónde está el dinero?” no es una pregunta contra una institución.
Es una pregunta de transparencia.
ORS5RATT: nuestra primera lectura
Desde OSINT, tenemos documentos oficiales del MIREX, CITIM y DIGEPRES.
Desde HUMINT, necesitamos entrevistar a funcionarios, diplomáticos, organizaciones sociales y sobrevivientes para conocer cómo funciona realmente el sistema.
Desde GEOINT, podemos identificar las misiones diplomáticas ubicadas en países relacionados con las rutas conocidas de trata.
Desde CYBINT, podemos analizar los mecanismos públicos de denuncia y las plataformas digitales institucionales.
Y desde SIGINT, solamente tendría sentido utilizar información obtenida mediante mecanismos legales y autorizados.
Ese es nuestro límite.
Las cinco preguntas del Observatorio
¿Qué?
Determinar cuánto dinero público se asigna y ejecuta en acciones relacionadas con prevención, protección, asistencia y retorno de víctimas de trata.
¿Quién?
MIREX y las instituciones que integran la CITIM, junto con las organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales que participan mediante mecanismos de cooperación.
¿Dónde?
En República Dominicana y especialmente en embajadas y consulados dominicanos ubicados en países donde se identifican víctimas o rutas de trata.
¿Cuándo?
La primera fase se concentrará en el presupuesto 2026 y utilizará como referencia la ejecución de años anteriores cuando sea necesario.
¿Por qué?
Porque no basta con saber que existe una política contra la trata. Como sociedad debemos saber qué recursos se destinan, cómo se utilizan y qué resultados producen.
Nuestro primer hallazgo
Después de revisar la documentación pública disponible, nuestra conclusión preliminar es clara:
No encontramos evidencia de que la lucha contra la trata sea un programa presupuestario exclusivo del MIREX con una cantidad única y fácilmente identificable.
Lo que encontramos es algo más complejo.
Existe una estructura interinstitucional.
Existe una política nacional.
Existe presupuesto público.
Existe una estructura diplomática y consular.
Existen mecanismos de protección de nacionales.
Existen convenios con otras instituciones.
Existe cooperación con ONG.
Y existen mecanismos para asistir y retornar víctimas dominicanas.
Pero todavía tenemos que responder la pregunta fundamental:
¿Cuánto de los recursos públicos termina realmente convertido en protección para una víctima de trata?
Ahí está la verdadera ruta del dinero.
El Observatorio seguirá la ruta
Esta investigación no termina con este artículo.
Al contrario.
Este es el punto de partida de una nueva línea de investigación del Observatorio Fundación RATT Dominicana: La Ruta del Dinero.
Comenzaremos por MIREX y la CITIM y posteriormente ampliaremos el análisis hacia las instituciones que participan en la respuesta nacional contra la trata.
No buscamos señalar culpables sin pruebas.
No buscamos fabricar escándalos.
Buscamos documentos.
Presupuestos.
Ejecuciones.
Convenios.
Contratos.
Programas.
Resultados.
Y, sobre todo, respuestas.
Porque cuando el Estado dice que protege a una víctima, la sociedad tiene derecho a preguntar cómo se financia esa protección, quién la ejecuta y qué resultado produjo.
Y si el dinero llega a la víctima, debemos demostrarlo.
Y si no podemos encontrarlo, también debemos decirlo.
Esa es la diferencia entre una opinión y una investigación.
Observatorio Fundación RATT Dominicana