Cooperación interinstitucional contra la trata de personas | DICRIM y ONG: una alianza por las víctimas | Observatorio | Fundación RATT

Detrás de cada rescate contra la trata de personas existe una historia que pocos conocen: la de investigadores, organizaciones sociales y aliados internacionales que unen esfuerzos para devolver libertad y dignidad a las víctimas.

Entré al DICRIM buscando una conversación sobre cooperación institucional y salí con una certeza que cambió mi manera de entender la lucha contra la trata de personas: detrás de cada expediente hay una vida, detrás de cada investigación hay un equipo humano y detrás de cada víctima existe la necesidad de que las instituciones trabajen juntas.
Aquella primera reunión con la Dirección Central de Investigación, el encuentro con la coronel Francia Hernández y posteriormente la conversación con el general Pedro Ignacio Matos Pérez me permitieron conocer una realidad que rara vez aparece en los titulares: la batalla silenciosa de quienes persiguen las redes de explotación y buscan proteger a quienes han sido víctimas de ellas.

Un encuentro que reveló la importancia de unir instituciones, sociedad civil y cooperación internacional para enfrentar uno de los delitos más graves contra la dignidad humana
Cuando una reunión cambió mi forma de ver la lucha contra la trata
Hay encuentros que uno recuerda porque dejan una enseñanza.
En mi caso, uno de esos momentos ocurrió cuando sostuvimos nuestras primeras reuniones con la Dirección Central de Investigación (DICRIM). Llegamos con la intención de conversar sobre posibles espacios de cooperación interinstitucional entre una organización de la sociedad civil dedicada a combatir la trata de personas y una unidad especializada de la Policía Nacional.
Nuestra intención era conocernos, intercambiar ideas y explorar caminos de colaboración.
Pero aquella experiencia terminó siendo mucho más que una reunión institucional.
Nos permitió descubrir una realidad que pocas veces llega al conocimiento público: detrás de cada investigación contra la trata de personas existen equipos humanos que trabajan con preparación, compromiso y sensibilidad frente a víctimas que han sido sometidas por redes criminales.

La primera persona que nos recibió fue la coronel Francia Hernández

En las reuniones que sostuvimos con la Dirección Central de Investigación (DICRIM), la primera persona que nos recibió fue la coronel Francia Hernández, junto a su equipo de trabajo.

Desde el primer momento pudimos percibir la importancia de la labor que realizan.

Recuerdo aquella visita porque nos permitió conocer una dimensión diferente de la investigación criminal.

No se trataba solamente de expedientes, procedimientos o estadísticas.

Detrás de cada caso existe una persona.

Una víctima.

Una historia.

Una familia.

Comprendimos que combatir la trata de personas exige mucho más que perseguir a quienes cometen el delito. También requiere capacidad para identificar víctimas, protegerlas y acompañarlas durante un proceso que puede marcar sus vidas para siempre.

El encuentro con el general Pedro Ignacio Matos Pérez

También tuvimos la oportunidad de sostener un encuentro con el director del DICRIM, el general Pedro Ignacio Matos Pérez, acompañado por Artista Omega.

Aquella conversación nos permitió reflexionar sobre la importancia de construir puentes entre las instituciones del Estado y las organizaciones de la sociedad civil.

La experiencia nos confirmó algo fundamental: ningún sector puede enfrentar solo un delito de esta naturaleza.

Las instituciones de investigación tienen una responsabilidad esencial en la persecución criminal.

Las organizaciones sociales tienen una responsabilidad esencial en la prevención, orientación y acompañamiento de las víctimas.

La unión de ambos esfuerzos fortalece la respuesta nacional.

La Ley 137-03 y la necesidad de una respuesta conjunta

La República Dominicana cuenta con la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas, un instrumento jurídico que establece sanciones y mecanismos para enfrentar estas conductas criminales.

Sin embargo, la realidad demuestra que una ley necesita instituciones comprometidas para convertirse en una herramienta efectiva.

La trata de personas es un delito complejo.

Puede involucrar engaño, explotación, traslado de víctimas y estructuras organizadas que aprovechan vulnerabilidades económicas y sociales.

Por eso, la respuesta debe ser integral.

Debe incluir investigación criminal, persecución judicial, prevención, protección de víctimas y cooperación entre instituciones.

La lucha contra la trata requiere que el Estado, las organizaciones de la sociedad civil y los organismos internacionales trabajen bajo una misma dirección.

Por qué una ONG debe trabajar junto al DICRIM

Durante estos encuentros comprendimos algo que consideramos esencial:

Una ONG que trabaja contra la trata de personas no sustituye al Estado.

Lo complementa.

Muchas víctimas necesitan primero encontrar confianza antes de acercarse a una autoridad.

Las organizaciones sociales tienen la capacidad de acercarse a comunidades vulnerables, escuchar historias, orientar y acompañar procesos humanos difíciles.

El DICRIM aporta investigación especializada, inteligencia y capacidad operativa.

Las ONG aportan cercanía social y acompañamiento.

Cuando ambas capacidades se unen, se crea una respuesta más fuerte para proteger a las víctimas y enfrentar a las redes criminales.

Un encuentro internacional en España

Tiempo después tuvimos la oportunidad de reencontrarnos con la coronel Francia Hernández en España, durante la Primera Cumbre Mundial celebrada en la Universidad Rey Juan Carlos.

Aunque no participó como expositora, estuvo presente en ese importante encuentro junto a representantes de diferentes países.

Para nosotros ese momento tuvo un significado especial.

Confirmó que la lucha contra la trata de personas no puede limitarse a las fronteras de una nación.

Las redes criminales tienen alcance internacional.

Por esa razón, también debe existir cooperación internacional, intercambio de conocimientos y fortalecimiento permanente de las capacidades institucionales.

Una mirada más humana sobre la trata

Cuando hablamos de trata de personas, muchas veces pensamos en investigaciones, operativos y procesos judiciales.

Pero detrás de cada acción existe una realidad humana.

Una persona que fue engañada.

Una persona que perdió su libertad.

Una persona que necesita recuperar su dignidad.

Por eso, enfrentar este delito requiere una mirada que combine justicia y humanidad.

La persecución de los responsables es necesaria.

Pero también lo es la protección de quienes han sufrido.

Una reflexión desde la sociedad civil

Después de nuestros encuentros con el general Pedro Ignacio Matos Pérez, la coronel Francia Hernández y su equipo de trabajo, comprendimos que existen instituciones que realizan grandes esfuerzos lejos de los titulares.

Son labores que requieren preparación, disciplina y vocación.

Como organización de la sociedad civil, creemos que la cooperación interinstitucional no debe verse como una opción secundaria.

Debe ser una prioridad.

Porque la trata de personas no se combate desde una sola oficina.

Se combate cuando las instituciones públicas, las organizaciones sociales, los organismos internacionales y la ciudadanía trabajan unidos.

Aquellas reuniones nos dejaron una enseñanza:

Para proteger a las víctimas y enfrentar a quienes lucran con la explotación humana, necesitamos construir más puentes y menos distancias.