El ADN puede ayudar a identificar víctimas de trata, conectar evidencias y abrir nuevas líneas de investigación cuando aparece un cuerpo sin identificar.
Cuando hablamos de trata de personas, muchas veces pensamos en el reclutamiento, el traslado y la explotación sexual o laboral.
Pero existe una parte mucho más dolorosa que también debemos mirar: ¿qué ocurre cuando una víctima desaparece y posteriormente aparece muerta?
Ahí comienza otra investigación.
Y en esa investigación, el ADN puede convertirse en una herramienta fundamental.
No estoy hablando técnicamente de una “lista de ADN”. El término correcto es perfil genético, análisis de ADN, cotejo de perfiles genéticos o base de datos de perfiles de ADN.
La diferencia puede parecer pequeña, pero cuando hablamos de investigación criminal, utilizar correctamente los conceptos también importa.
Cuando aparece un cuerpo sin identificar
Cuando las autoridades encuentran un cuerpo cuya identidad se desconoce, una de las primeras preguntas es quién era esa persona.
Puede haber huellas dactilares, documentos, características físicas, registros dentales y otros elementos.
Pero ¿qué ocurre cuando el cuerpo está deteriorado y esos métodos no son suficientes?
Ahí el ADN puede convertirse en una herramienta decisiva.
INTERPOL explica que los perfiles de ADN pueden utilizarse para identificar restos humanos no identificados y personas desaparecidas. También pueden ayudar a establecer conexiones entre personas, escenas del delito y otros perfiles genéticos. �
Interpol
Esto adquiere una importancia especial cuando investigamos desapariciones que podrían estar relacionadas con trata de personas.
Un caso reciente que demuestra su importancia
Existe un caso que demuestra por qué debemos prestar atención a esta herramienta.
Kristen Galvan tenía 15 años cuando desapareció en Texas en enero de 2020, después de convertirse en víctima de trata de personas.
El 29 de enero de ese mismo año fueron encontrados restos humanos no identificados.
La autopsia y el examen antropológico determinaron que se trataba de una mujer de entre 13 y 18 años y que aparentemente había sido víctima de un homicidio.
Pero había un problema: el estado de los restos impedía obtener inicialmente un perfil STR convencional de ADN.
La investigación permaneció abierta durante años.
Posteriormente, la Unidad de Casos sin Resolver y Personas Desaparecidas de la Fiscalía General de Texas trabajó con la Universidad del Norte de Texas y otras organizaciones. Los investigadores lograron desarrollar un perfil de ADN mitocondrial que proporcionó las primeras pistas.
Después se utilizaron técnicas avanzadas de genealogía genética forense y finalmente los restos fueron identificados positivamente como los de Kristen Galvan. �
Abogado General de Texas
Aquí tenemos tres elementos que no podemos pasar por alto:
trata de personas, desaparición y homicidio.
Y la genética ayudó a devolverle un nombre a una víctima que permaneció sin identificar durante años.
El investigador debe mirar más allá del cuerpo
Cuando aparece un cuerpo sin identificar, no solamente debemos preguntarnos quién es.
También hay que preguntar:
¿Dónde estuvo antes?
¿Con quién estuvo?
¿Existió violencia?
¿Existió explotación sexual?
¿Hay evidencia biológica de otra persona?
¿Existen lesiones?
¿Hay sustancias presentes en el organismo?
¿Existe alguna relación con una persona desaparecida?
¿Puede el perfil genético relacionarse con otra investigación?
Estas preguntas no las responde exclusivamente el ADN.
Por eso hablamos de una investigación forense integral.
La autopsia, la toxicología, el análisis de lesiones, la criminalística de campo, los testimonios, las comunicaciones, las cámaras, la geolocalización y la evidencia genética pueden complementarse.
Cuando también existe una posible agresión sexual
Aquí el análisis de evidencia biológica adquiere todavía mayor relevancia.
El National Institute of Justice explica que en investigaciones de agresión sexual pueden analizarse sangre, semen, saliva, células de piel, cabello y otros materiales biológicos.
Además, la evidencia biológica no sirve únicamente para obtener un perfil de ADN. Puede aportar información que ayude a reconstruir determinados acontecimientos, establecer si pudo existir contacto sexual o físico y corroborar o cuestionar una determinada versión de los hechos. �
Nij +1
Por eso, si una víctima de trata aparece posteriormente muerta y existen indicios de explotación sexual o violencia, la evidencia biológica debe ser preservada y analizada correctamente.
Una muestra puede convertirse en una conexión:
Víctima → evidencia → perfil genético → posible coincidencia → nueva línea investigativa.
ORS5RATT: el ADN es una pieza, no toda la investigación
Desde la metodología ORS5RATT, no debemos observar el ADN como una evidencia aislada.
R — Recopilar
Recopilar toda la información disponible sobre la víctima, el lugar donde apareció el cuerpo, la evidencia biológica, los registros de personas desaparecidas, testimonios, comunicaciones y antecedentes relacionados.
A — Analizar
Analizar cada elemento y evitar conclusiones apresuradas.
Una coincidencia genética puede ser importante, pero debe interpretarse dentro del contexto completo del caso.
T — Trazar
Trazar conexiones.
¿Dónde apareció el cuerpo?
¿Dónde fue vista por última vez la víctima?
¿Con quién tuvo contacto?
¿Existe otro caso parecido?
¿Puede existir una coincidencia con otra escena?
T — Transformar
Transformar los datos recopilados en líneas investigativas que puedan ser verificadas por las autoridades competentes.
Aquí el ADN puede convertirse en un puente entre una víctima desconocida y una investigación que llevaba años sin respuestas.
INTERPOL y el cotejo de perfiles genéticos
INTERPOL explica que su base de datos de ADN puede recibir perfiles procedentes de delincuentes, escenas del delito, personas desaparecidas y restos humanos no identificados.
El sistema permite realizar cotejos para encontrar posibles conexiones entre perfiles, personas y lugares del delito. La organización señala que estos cotejos han permitido establecer conexiones relacionadas con delitos como violaciones y asesinatos. �
Interpol
También existe I-Familia, un mecanismo de INTERPOL que permite utilizar perfiles genéticos de familiares para contribuir a identificar personas desaparecidas o restos humanos cuando no existe una muestra directa de la persona desaparecida. �
Interpol
Esto tiene una enorme importancia.
Una familia puede estar buscando a una hija, una hermana o una madre durante años.
Y un cuerpo encontrado en otro lugar puede finalmente ser relacionado con esa desaparición mediante el análisis genético.
El ADN no determina por sí solo la causa de muerte
Aquí debemos ser muy cuidadosos.
El ADN no determina por sí solo cómo murió una persona.
La causa y manera de muerte requieren una investigación médico-forense que puede incluir autopsia, estudio de lesiones, toxicología y otros procedimientos.
El ADN aporta otra pieza del rompecabezas.
Puede ayudar a identificar a la víctima, establecer asociaciones entre evidencias y generar nuevas líneas investigativas.
Por eso no debemos convertir una coincidencia genética en una conclusión criminal automática.
La evidencia tiene que ser interpretada dentro de su contexto.
Tampoco toda evidencia biológica produce un perfil útil
Este punto también es importante.
Que los investigadores encuentren material biológico no significa automáticamente que obtendrán un perfil genético utilizable.
El National Institute of Justice advierte que no toda evidencia biológica produce un perfil con calidad suficiente para ser incorporado a una base de datos como CODIS. Además, una investigación criminal no debe depender exclusivamente del ADN. Lesiones, toxicología, ropa, mensajes, teléfonos, huellas y otras evidencias pueden resultar igualmente importantes. �
Nij
Por eso el investigador debe mirar el caso completo.
El ADN es una pieza del rompecabezas, no necesariamente el rompecabezas completo.
No podemos olvidar a la víctima
Esta es quizás la parte que más me preocupa.
Cuando aparece el cuerpo de una mujer que nadie reclama o cuya identidad no conocemos, no podemos permitir que se convierta simplemente en un número.
Detrás de ese cuerpo pudo existir una familia.
Pudo existir una desaparición que nunca fue correctamente investigada.
Pudo existir explotación.
Pudo existir violencia.
Pudo existir una red criminal.
Y pudo existir una historia que todavía nadie conoce.
Por eso, cuando aparece un cuerpo sin identificar en circunstancias sospechosas, la obtención y el cotejo de un perfil genético deben considerarse dentro de una investigación forense integral, especialmente cuando existen indicios de desaparición, explotación sexual, trata de personas u homicidio.
El caso de Kristen Galvan demuestra que una víctima puede permanecer sin identificar durante años y que las nuevas técnicas genéticas pueden cambiar el rumbo de una investigación. �
Abogado General de Texas
La pregunta que debemos hacernos
Desde el Observatorio Fundación RATT Dominicana, considero que debemos hacernos una pregunta:
¿Cuántos cuerpos sin identificar podrían esconder historias de desaparición, explotación o trata que nunca fueron conectadas entre sí?
No podemos afirmar que todo cuerpo sin identificar sea víctima de trata.
Eso sería una conclusión sin evidencia.
Pero cuando existen indicios que apuntan hacia esa posibilidad, la investigación debe abrir todas las líneas posibles.
Y una de ellas puede ser la genética.
Porque identificar a una víctima no significa solamente ponerle un nombre a un cadáver.
Significa devolverle una identidad.
Significa permitir que una familia conozca la verdad.
Y, en algunos casos, puede convertirse también en el primer paso para descubrir quién la explotó, quién la violentó y quién pudo haber intentado hacerla desaparecer.
Conclusión
El ADN no cuenta toda la historia, pero puede abrir una puerta que parecía cerrada.
En una investigación por posible trata de personas, explotación sexual, desaparición u homicidio, el análisis de evidencia biológica y el cotejo de perfiles genéticos pueden contribuir a identificar a una víctima, relacionar evidencias y generar nuevas líneas de investigación.
El caso de Kristen Galvan demuestra el valor de no abandonar una identificación porque una primera prueba no haya sido suficiente.
La ciencia avanza.
Las técnicas cambian.
Y una investigación que vuelve a mirar una evidencia antigua puede encontrar una respuesta que durante años parecía imposible.
Observatorio Fundación RATT Dominicana
Investigación elaborada bajo la metodología ORS5RATT, mediante recopilación, análisis y trazabilidad de información proveniente de fuentes abiertas y fuentes oficiales.