El sargazo cubre zonas de Boca Chica y Guayacanes, afectando a comerciantes, turistas y actividades recreativas en las playas.
El sargazo invade playas dominicanas y afecta turismo en Boca Chica y Guayacanes
Comerciantes y bañistas reportan pérdidas, malos olores y zonas cubiertas por algas en plena temporada de visitas
Una extensa acumulación de sargazo cubre actualmente varias de las principales playas de República Dominicana, transformando zonas conocidas por sus aguas cristalinas en extensas franjas de algas marrones que afectan tanto a visitantes como a comerciantes.
La situación es visible en playas de Boca Chica y Guayacanes, donde montículos de sargazo se acumulan en la orilla y desprenden un fuerte olor a medida que entran en descomposición. El fenómeno ha comenzado a impactar la actividad turística y comercial en dos de los balnearios más concurridos del país.
Para quienes viven del turismo, la llegada masiva de estas algas representa una amenaza directa a sus ingresos. Vendedores de alimentos, operadores de actividades recreativas y propietarios de pequeños negocios aseguran que muchos visitantes optan por retirarse al encontrar las playas cubiertas por sargazo.
Santiago Sosa Pérez, quien durante décadas ha trabajado alquilando equipos recreativos en Guayacanes, explicó que la disminución de visitantes se refleja de inmediato en las ventas. Según cuenta, muchas personas prefieren cambiar de destino cuando perciben el olor o ven la acumulación de algas en la costa.
La situación también ha generado frustración entre los bañistas. Durante el feriado de Corpus Christi, numerosas familias llegaron a Guayacanes con la intención de disfrutar de la playa, pero algunas decidieron no entrar al agua tras observar las condiciones del litoral.
Otros visitantes expresaron sorpresa al comparar el estado actual de las playas con semanas anteriores, cuando la presencia de sargazo era mucho menor.
El fenómeno no se limita a Guayacanes. En Boca Chica también se observan áreas afectadas, incluyendo sectores cercanos al muelle, donde las algas flotantes rodean embarcaciones y se acumulan en distintos puntos de la costa.
Mientras tanto, trabajadores y comerciantes continúan realizando jornadas de limpieza para retirar parte del material acumulado y mantener habilitadas las áreas más utilizadas por los visitantes. En algunos sectores, las labores comienzan desde tempranas horas de la mañana con el objetivo de reducir el impacto visual y ambiental del sargazo.
El sargazo es una macroalga flotante que forma parte del ecosistema marino del Atlántico. Sin embargo, su llegada masiva a las costas del Caribe durante los últimos años se ha convertido en un desafío ambiental, económico y turístico para numerosos países de la región.
Especialistas y autoridades ambientales han señalado que medidas como la instalación de barreras flotantes, la recolección temprana en el mar, el monitoreo de las corrientes y el aprovechamiento sostenible de las algas forman parte de las estrategias que podrían ayudar a mitigar el problema.