Por: El Vocero
Editorial contra la gestión de Francisco Peña en Santo Domingo Oeste. La acumulación de basura tras las lluvias es una afrenta a la dignidad humana.
La bofetada de la basura en Santo Domingo Oeste
Es inaceptable. No hay otra palabra para describir la escena dantesca que hoy presentan los barrios de Santo Domingo Oeste. Mientras el cielo descarga su furia con lluvias torrenciales, la administración municipal de Francisco Peña parece haber decidido que la higiene pública es un lujo opcional, dejando a miles de ciudadanos a merced de la inmundicia y las enfermedades.
Lo que ocurre en las calles de este municipio no es un accidente de la naturaleza; es el resultado directo de una gestión indolente. Ver las aceras de Herrera, Las Caobas y El Libertador convertidas en vertederos improvisados es una bofetada a la dignidad de la gente que paga sus arbitrios con el sudor de su frente.
¿Dónde está el Alcalde?
La pregunta que resuena en cada esquina inundada es: ¿Dónde está Francisco Peña? Resulta indignante que, tras el paso de las lluvias, el plan de contingencia brille por su ausencia. La basura no solo afea el entorno; en estos momentos es un arma biológica que flota en las aguas estancadas, tapando alcantarillas y garantizando que la próxima llovizna se convierta en una nueva inundación.
«Gobernar no es solo ganar elecciones; es recoger la basura, es evitar que un niño se enferme por el hedor de una esquina olvidada.»
La salud no puede esperar
No estamos hablando de estética urbana, estamos hablando de una crisis sanitaria inminente. La mezcla de desechos sólidos con aguas pluviales es el caldo de cultivo perfecto para el dengue y la leptospirosis. Cada hora que pasa sin que los camiones recolectores recorran los sectores afectados, es una hora de riesgo mortal para la población más vulnerable.
Basta de excusas. La Alcaldía de Santo Domingo Oeste tiene el presupuesto y la responsabilidad legal de mantener la limpieza. Es una vergüenza que, en pleno 2026, los residentes tengan que suplicar por un servicio básico que es, por derecho, su prioridad.
Sentencia final
El municipio de Santo Domingo Oeste no puede seguir siendo el patio trasero de la capital. Si Francisco Peña no puede con la logística de una recogida de desechos eficiente tras un evento climático, entonces debe admitir su incapacidad. La basura en las calles es el reflejo de una gestión que se ha quedado sorda ante el clamor de su pueblo.
¡Recojan la basura ya! La paciencia del ciudadano tiene un límite, y ese límite ya se desbordó junto con las cañadas.