Antes de las redes sociales y los teléfonos inteligentes, millones de dominicanos almorzaban frente al televisor para disfrutar de Yaqui Núñez del Risco, Freddy Beras Goico, Fernando Villalona y las figuras que marcaron la época dorada de la televisión nacional.
Cuando hablamos de El Show del Mediodía no estamos hablando simplemente de un programa de televisión. Estamos hablando de una costumbre dominicana.
En mis años de adolescencia aquello era casi un toque de queda familiar. Llegaba el mediodía y en miles de hogares de la República Dominicana la televisión se convertía en el centro de atención. Mientras se servía el arroz, las habichuelas y la carne, la familia se reunía frente al televisor para disfrutar de un espacio que parecía tenerlo todo: música, humor, entrevistas, concursos y los artistas más populares del momento.
Hoy las redes sociales dominan el entretenimiento, pero hubo un tiempo en que el mediodía tenía dueño. Ese dueño era El Show del Mediodía.
El programa que unía a los dominicanos
Fundado en 1968, el programa se convirtió con el paso de los años en una de las producciones más influyentes de la televisión dominicana. Por su escenario pasaron artistas nacionales e internacionales, humoristas, comunicadores y músicos que dejaron una huella imborrable en varias generaciones.
Pero más allá de los datos históricos, lo que permanece en la memoria es la emoción que despertaba.
No existía YouTube. No había TikTok ni Instagram. Si querías ver a tu artista favorito, tenías que esperar que apareciera en televisión.
Y muchas veces ese escenario era El Show del Mediodía.
Yaqui Núñez del Risco, el caballero del mediodía
Si hubo una figura que representó la elegancia y la credibilidad del programa, fue Yaqui Núñez del Risco.
Su voz inconfundible, su vocabulario impecable y su manera de conducir el espacio lo convirtieron en uno de los comunicadores más respetados del país.
Recuerdo que cuando Yaqui hablaba, la gente escuchaba. No necesitaba levantar la voz ni recurrir a escándalos para captar la atención. Su presencia transmitía respeto y profesionalismo.
Podía entrevistar a una estrella internacional, presentar una orquesta o comentar un tema nacional con la misma naturalidad.
Para muchos dominicanos, Yaqui fue el mejor presentador que tuvo El Show del Mediodía. Era la figura que le daba categoría y prestigio a un programa que ya era parte de la vida nacional.
Freddy Beras Goico y las carcajadas del país
Si Yaqui era la elegancia, Freddy Beras Goico era el alma creativa.
Sus ocurrencias, personajes y cuadros humorísticos hicieron reír a generaciones enteras.
En muchas casas ocurría algo curioso: cuando Freddy aparecía en pantalla, las conversaciones se detenían. Nadie quería perderse uno de sus chistes o una de sus improvisaciones.
Al día siguiente, en las escuelas, oficinas y colmados, la gente repetía las frases que había escuchado el día anterior.
Freddy no solamente hacía humor. Lograba que el país entero compartiera una misma sonrisa.
Los viernes eran de Fernando Villalona
Quienes vivieron aquellos años lo recuerdan perfectamente.
Los viernes tenían un sabor especial.
Era frecuente que las orquestas más populares del momento se presentaran en el programa, pero cuando aparecía Fernando Villalona la expectativa era diferente.
El Mayimbe estaba en la cima de la popularidad y cada presentación era un acontecimiento nacional.
Muchos jóvenes imitaban su estilo de vestir y cantar. Las muchachas suspiraban por él y los fanáticos esperaban con entusiasmo cada una de sus actuaciones.
Cuando comenzaban a sonar sus éxitos, el volumen del televisor aumentaba automáticamente en miles de hogares dominicanos.
El humor que se volvió parte de la cultura popular
El programa también sirvió de
El programa también sirvió de plataforma para grandes humoristas como Cuquín Victoria, Luisito Martí y otros talentos que marcaron una época.
Los personajes creados en aquellos años trascendieron la pantalla.
Todavía hoy, décadas después, basta mencionar algunos de esos personajes para despertar sonrisas y recuerdos entre quienes crecieron viendo televisión dominicana.
Aquellos cuadros humorísticos eran comentados en los barrios, en las escuelas y en los centros de trabajo.
Era un humor sano, cercano y profundamente dominicano.
La hora del almuerzo tenía banda sonora
Hay una imagen que permanece viva en la memoria de muchos dominicanos.
La mesa servida.
La familia reunida.
El televisor encendido.
Y una orquesta tocando en vivo desde el escenario de El Show del Mediodía.
Aquello era mucho más que entretenimiento.
Era un momento familiar que se repetía todos los días y que terminó convirtiéndose en una tradición nacional.
Una nostalgia que sigue viva
Los tiempos cambiaron. La tecnología transformó la manera de consumir contenido y cada persona lleva ahora una pantalla en el bolsillo.
Sin embargo, quienes crecimos viendo El Show del Mediodía sabemos que aquella experiencia era distinta.
No era solamente un programa de televisión.
Era el punto de encuentro de millones de dominicanos.
Era la ventana por donde entraban la música, las risas y las emociones a nuestros hogares.
Por eso, cuando hablamos de El Show del Mediodía, hablamos de una costumbre.
Una costumbre que marcó a varias generaciones y que todavía ocupa un lugar privilegiado en la memoria colectiva de la República Dominicana.