Kevin Arley Acosta, niño colombiano de 7 años con hemofilia, murió en Huila tras no recibir a tiempo el medicamento vital que necesitaba.
Un golpe que terminó en tragedia
Kevin Arley Acosta tenía solo siete años.
Una caída de su bicicleta en el departamento del Huila cambió todo.
El pequeño, diagnosticado con hemofilia, comenzó a sangrar por la nariz y por un oído tras golpearse la cabeza.
Necesitaba su medicamento de inmediato.
No llegó a tiempo.
Una condición que no da espera
La hemofilia impide que la sangre coagule correctamente.
Para Kevin, cualquier golpe representaba una amenaza.
Sin el tratamiento adecuado, el riesgo era extremo.
Su familia buscó ayuda médica urgente, pero el medicamento requerido no fue suministrado oportunamente.
Dolor que conmueve a Colombia
La muerte del niño ha generado indignación y tristeza.
El caso vuelve a encender el debate sobre las fallas en el acceso a tratamientos vitales para menores con enfermedades de alto riesgo.
Muchos se preguntan cómo un niño pudo morir esperando un medicamento esencial.
Exigen respuestas
Ahora, el país espera explicaciones.
Las autoridades deberán esclarecer qué ocurrió y si hubo negligencia en la atención.
Kevin no solo es una cifra.
Es una historia que duele.