La escasez de agua en Santo Domingo obliga a familias a comprar camiones cisterna. Autoridades enfrentan presión por una crisis que ya es insostenible.
Por: El Vocero
Santo Domingo, RD.
La escasez de agua en Santo Domingo se ha convertido en una crisis crítica que pone en evidencia la falta de respuesta efectiva de las autoridades ante un problema que afecta a miles de familias.
En sectores como Guaricano y Villa Los Municipios, la realidad es insostenible. Residentes denuncian que pasan días sin recibir agua potable, obligándolos a comprar costosos camiones cisterna para poder sobrevivir.
Esta situación no es nueva, pero sí cada vez más grave. La escasez de agua en Santo Domingo ya no puede tratarse como una falla temporal, sino como un colapso estructural en el sistema de distribución.
Los testimonios, como el de la señora Carmen Fernández, reflejan el cansancio de comunidades enteras. “Ya no aguantamos más”, es el grito que resume el abandono que sienten miles de ciudadanos.
El problema va más allá del servicio: se trata de dignidad. Cuando el acceso al agua depende del poder adquisitivo, se profundiza la desigualdad y se castiga a los más vulnerables.
Las autoridades no pueden seguir respondiendo con silencio o medidas insuficientes. Se requiere una intervención urgente, con soluciones claras, inversión real y un plan sostenible que garantice el suministro continuo.
El agua no es un privilegio. Es un derecho fundamental.
Santo Domingo enfrenta una realidad que no admite más excusas. La escasez de agua debe ser atendida ahora.