¿Trabajar menos para vivir mejor en RD?

Editorial

Sobre la propuesta del ministro Eddy Olivares de reducir la jornada laboral en República Dominicana y su posible impacto económico y social.

¿Estamos listos para trabajar menos horas?

La discusión no gira solo en torno al tiempo.

Se trata de productividad.

Durante décadas, en América Latina se ha asociado trabajar más horas con producir más. Pero el mundo está cambiando. La eficiencia, la tecnología y el rendimiento están reemplazando la cultura de permanencia.

Reducir la jornada no significa necesariamente producir menos. Significa producir mejor.

Pero también implica ajustes estructurales que no pueden improvisarse.

Beneficios reales… o riesgo económico

Si se implementa correctamente, una jornada laboral más corta podría:

  • Mejorar la salud mental.
  • Aumentar la motivación.
  • Reducir el agotamiento laboral.
  • Impulsar el equilibrio familiar.

Sin embargo, si no se planifica con consenso, podría generar presión sobre pequeñas y medianas empresas.

El debate debe ser técnico, no emocional.

El verdadero reto: consenso

La reducción de la jornada laboral RD no puede convertirse en una consigna política.

Debe ser el resultado de estudios, diálogo tripartito y análisis sectorial.

Empresarios, sindicatos y Gobierno tienen la responsabilidad de evaluar impactos reales.

Porque una reforma laboral no se mide en titulares virales, sino en resultados sostenibles.

Más allá de las horas, el modelo de país

La pregunta de fondo es más profunda:

¿Queremos un modelo basado en largas jornadas o en productividad inteligente?

La propuesta del ministro reabre una conversación necesaria.

Trabajar menos horas podría ser un avance social. Pero hacerlo sin planificación sería un retroceso económico.

El país tiene ahora la oportunidad de discutir con madurez.

No se trata solo de reducir horas.

Se trata de redefinir cómo queremos trabajar y vivir en República Dominicana.

Comparte a travez de: