Nicaragua reacciona con represión y gestos ante la captura de Maduro

Por: Reynaldo Sanchez

El gobierno de Ortega y Murillo responde a la detención de Maduro entre represión interna, liberación de presos y discursos contra EE. UU.

Managua, Nicaragua. –

El gobierno de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo ha respondido a la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos con una combinación de condenas públicas, medidas internas y liberaciones selectivas de presos, en un contexto que expertos califican como un aumento de la paranoia del régimen ante posibles repercusiones internas.

Condena pública y discurso antiestadounidense

Inicialmente, el gobierno nicaragüense emitió un comunicado institucional en el que exigió respeto a la soberanía venezolana y acompañó a Delcy Rodríguez —funcionaria clave de Venezuela— en sus pedidos de liberación de Maduro y su esposa.

Posteriormente, el presidente Ortega elevó el tono al calificar la acción como “un acto de terrorismo” y acusó a Washington de una postura “imperialista”, acusando a Estados Unidos de actuar como si fuera “dioses y dueños de la tierra” durante un acto público.

Estado de alerta y represión interna

Doce horas después de la captura de Maduro, Rosario Murillo, junto con autoridades policiales y operadores políticos, ordenó un estado de alerta secreto dirigido a frenar manifestaciones internas a favor de la caída del líder venezolano.

La medida fue acompañada por detenciones masivas de ciudadanos que expresaron opiniones favorables a la acción estadounidense, incluyendo al menos a 60 personas detenidas en los días siguientes, según reportes de organizaciones de derechos humanos.

Manifestarse en contra del régimen ha sido considerado por las autoridades como “traición a la patria”, un cargo que puede conllevar años de cárcel.

Liberaciones selectivas de detenidos

En medio de las tensiones, el gobierno también decidió liberar a decenas de personas detenidas por celebrar la captura de Maduro en redes sociales o en espacios públicos.

Organizaciones no gubernamentales indicaron que al menos 38 personas fueron excarceladas, aunque otras siguen detenidas sin información oficial sobre su situación legal.

Señales de “paranoia” del régimen, según analistas

Analistas y opositores señalan que el gobierno de Ortega y Murillo ha entrado en una “fase de paranoia” tras los eventos en Venezuela, evidenciada por un clima de desconfianza interna y vigilancia reforzada de funcionarios y cuadros políticos sandinistas.

Según expertos, el régimen ha exigido la entrega de pasaportes a altos mandos y ha enviado brigadas del partido para verificar la “lealtad” en comunidades y estructuras políticas.

Una estrategia entre condenas y cautela

El contexto regional —incluida la proximidad de sanciones y la presión internacional— ha llevado al gobierno nicaragüense a mezclar discursos beligerantes contra Estados Unidos con gestos calculados que buscan aliviar tensiones, como la liberación parcial de presos políticos.

Esta combinación revela tanto una intención de mostrarse firme ante su aliado político caído como un intento de minimizar posibles repercusiones internas o sanciones adicionales.

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