Por: Eliaser Perez
Los Leones del Escogido llenaron de rojo el Estadio Quisqueya y quedaron a un solo out de lograr una hazaña histórica.
Las banderas rojas y los gritos de “¡ay qué lío el Escogido!” se apoderaron del Estadio Quisqueya Juan Marichal en una noche cargada de emoción.
Los Leones del Escogido estaban a un solo out de escribir una página histórica, con la afición de pie y el ambiente al límite.
Una hazaña que parecía inevitable
Todo indicaba que el equipo capitalino lograría su objetivo. El dominio en el terreno y la confianza del público creaban una atmósfera de triunfo anticipado.
Cada lanzamiento acercaba más al Escogido a una victoria que ya se sentía en las gradas.
La tensión del último out
Con dos outs en la pizarra, el estadio contuvo la respiración. El ruido, los cánticos y la expectativa marcaron uno de los momentos más intensos de la temporada.
Nada parecía capaz de frenar a los Leones en ese instante decisivo.
El béisbol y su imprevisibilidad
Como suele ocurrir en el béisbol, el desenlace recordó que el juego no termina hasta el último out.
La historia estuvo a centímetros de escribirse, dejando una mezcla de orgullo, frustración y esperanza entre jugadores y fanáticos.
Una noche que quedará en la memoria
Más allá del resultado final, el Escogido regaló una velada inolvidable a su fanaticada.
El Estadio Quisqueya fue testigo de la pasión, la entrega y la grandeza de un equipo que rozó la gloria.