Por: Geronimo Nuñez
La economía venezolana vuelve a verse afectada por la inestabilidad política, sanciones petroleras e inflación superior al 500%, según proyecciones del FMI.
Crisis política vuelve a presionar la economía
La economía venezolana enfrenta nuevamente fuertes presiones como consecuencia de la inestabilidad política, un factor que históricamente ha provocado alzas en el precio del dólar y distorsiones en los mercados internos.
A este escenario se suma la dificultad del país para comercializar su principal producto de exportación: el petróleo.
Sanciones limitan exportación de crudo
Las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos han reducido la capacidad de Venezuela para vender petróleo de forma libre en los mercados internacionales.
Además, un bloqueo marítimo ha limitado el uso de mecanismos alternativos, como la llamada “flota fantasma”, que durante años permitió colocar crudo en el mercado negro desde la imposición de sanciones en 2017.
Inflación supera niveles críticos
Según proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Venezuela habría cerrado el año 2025 con una inflación estimada en 548%.
Este nivel inflacionario continúa erosionando el poder adquisitivo de la población y profundiza la fragilidad económica del país.
Crecimiento económico limitado
El FMI también prevé un crecimiento económico moderado de apenas 0,5%, una cifra considerada insuficiente para revertir el deterioro estructural de la economía venezolana.
PIB lejos de su mejor momento
El Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela se mantiene muy por debajo de su máximo histórico alcanzado en 2012, cuando los altos precios del petróleo impulsaron la economía.
Actualmente, el PIB es casi 80% inferior a ese nivel, reflejando la magnitud de la contracción económica acumulada.
Fuente: BBC Mundo