Cilia Flores: poder político y acusaciones tras anuncio de Trump

Por: Reynaldo Sanchez

Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, es señalada por EE. UU. tras el anuncio de Trump sobre su captura y acusaciones federales en Nueva York.

Cilia Flores, conocida en el chavismo como la “primera combatiente”, ha sido durante más de una década una de las figuras más influyentes del poder en Venezuela.
Su nombre volvió al centro de la atención internacional luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que ella y Nicolás Maduro fueron capturados tras un ataque estadounidense en Caracas.

Según Donald Trump, las fuerzas estadounidenses ejecutaron un ataque nocturno a gran escala en la capital venezolana.
De acuerdo con su versión, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, habrían sido capturados y trasladados fuera del país.

Hasta el momento, estas afirmaciones no han sido confirmadas por fuentes independientes.

La secretaria de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, informó a través de la red social X que Maduro y Flores fueron acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York.

Según el comunicado, Maduro enfrenta cargos por conspiración para el narcoterrorismo, importación de cocaína, posesión de armas de guerra y conspiración contra Estados Unidos.
Bondi aseguró que ambos “enfrentarán el peso de la justicia estadounidense en tribunales estadounidenses”.

Cilia Flores nació en 1956 en Tinaquillo, estado Cojedes, y creció en sectores populares del oeste de Caracas.
Abogada especializada en derecho laboral y penal, se vinculó al chavismo desde los años noventa, cuando prestó asistencia legal a Hugo Chávez tras el intento de golpe de Estado de 1992.

Fue en ese contexto donde conoció a Nicolás Maduro, con quien inició una relación personal y política que se mantiene desde hace más de tres décadas.

Flores fue electa diputada por primera vez en el año 2000.
Posteriormente, en 2006, se convirtió en la primera mujer en presidir la Asamblea Nacional, sucediendo a Maduro, quien pasó a ocupar la Cancillería.

Durante su gestión, fue criticada por restringir el acceso de la prensa al Parlamento y por denuncias de presunto nepotismo, las cuales ella negó formalmente, aunque reconoció la contratación de familiares por “méritos propios”.

A lo largo de los años, Cilia Flores consolidó un capital político propio dentro del chavismo, hasta ser considerada una de las mujeres más poderosas de Venezuela.

Las recientes acusaciones anunciadas por Estados Unidos colocan ahora su figura en un escenario de alta presión judicial y diplomática, con posibles implicaciones políticas tanto dentro como fuera del país.

El anuncio de Donald Trump y las acusaciones reveladas por el Departamento de Justicia reabren el debate sobre el futuro del liderazgo chavista.
Mientras se esperan confirmaciones oficiales y reacciones internacionales, el papel de Cilia Flores vuelve a ser central en uno de los momentos más delicados de la política venezolana.

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