Por: Geronimo Peña
El Bloque 12 de Catia La Mar se convirtió en símbolo del bombardeo de Estados Unidos en Venezuela, un ataque ordenado por Donald Trump que afectó edificios civiles cercanos a instalaciones militares.
Wilman vivía en el Bloque 12, un antiguo edificio ubicado muy cerca de la Academia de la Armada Bolivariana, una de las principales bases militares de Venezuela, en la ciudad costera de Catia La Mar, estado La Guaira, a unos 35 kilómetros de Caracas.
Con el paso del tiempo, el Bloque 12 pasó de ser una residencia popular, habitada mayoritariamente por personas de edad avanzada, a convertirse en un símbolo de uno de los hechos más impactantes de la historia reciente del país: el bombardeo de Estados Unidos ordenado por el presidente Donald Trump.
Gran parte de la estructura quedó destruida tras el ataque, que tuvo como objetivo principal instalaciones militares y de comunicaciones estratégicas ubicadas en la zona.
Sin embargo, el Bloque 12 fue uno de los edificios civiles alcanzados por el bombardeo, evidenciando el impacto directo del conflicto en zonas residenciales.
Hoy, lo que queda del edificio representa el alcance del ataque y las consecuencias que dejó en comunidades vulnerables, en un barrio popular que quedó marcado para siempre por la ofensiva militar.