Por: BBC Mundo
El alto costo de la vida vuelve a preocupar a los caraqueños, con precios elevados en alimentos y productos básicos en medio de inflación e inestabilidad económica.
El alto costo de la vida se ha convertido nuevamente en una de las principales preocupaciones de los habitantes de Caracas, donde productos básicos alcanzan precios que resultan inaccesibles para gran parte de la población.
Alimentos, artículos de higiene personal y bienes esenciales muestran incrementos constantes, afectando directamente el poder adquisitivo de los consumidores.
Productos básicos con precios desproporcionados
En supermercados del este de la capital venezolana, un kilo de manzanas puede costar hasta US$10, mientras que artículos de uso diario, como desodorantes, superan los US$13.
Estos precios contrastan con los valores de los mismos productos en otras ciudades del mundo, donde se comercializan a una fracción del costo.
Inflación e inestabilidad económica
El aumento acelerado de los precios ocurre en un contexto marcado por la inestabilidad política y cambiaria, así como por una inflación que ha golpeado al país durante años.
Comerciantes ajustan los precios con frecuencia para protegerse de la volatilidad económica, lo que genera un impacto directo en los consumidores.
Salarios rezagados frente al costo de vida
Mientras los precios continúan al alza, los ingresos de la mayoría de los venezolanos permanecen estancados o crecen a un ritmo mucho menor.
Esta situación obliga a muchas personas a cambiar hábitos de consumo, abandonar marcas habituales y reducir la compra de ciertos alimentos.
Una preocupación cotidiana
Más allá del foco internacional en los cambios políticos del país, en las calles de Caracas la principal inquietud sigue siendo cómo cubrir los gastos diarios.
El costo de la vida vuelve a colocarse en el centro del debate económico y social de Venezuela.